El asesinato de George Floyd en Estados Unidos en manos de la policía se convirtió en la gota que rebalsó el vaso en ese país, después de años de reclamos para que se le ponga un freno a la violencia de las fuerzas de seguridad hacia las personas negras. Imágenes de edificios quemados, saqueos que recuerdan al 2001, el hartazgo y dolor en los ojos de protestantes llenan las pantallas de celulares y televisores. Cada cuadro es un momento de angustia en la dificultad de entender un contexto y la explosión de una historia social que ocurre a 9 mil kilómetros y en plena pandemia por coronavirus.
George Floyd y el racismo: "¿Se pusieron a pensar qué pasa en Santa Fe?"
Por Bárbara Favant
Pero, ¿estamos tan lejos? UNO Santa Fe le consultó sobre su visión de este tema a la activista Lucía Molina, que es santafesina, afrodescendiente y referente de La Casa de la Cultura Indo-Afro-Americana de Santa Fe “Mario López”, y como respuesta envió un escrito donde analiza el problema del racismo en distintas partes del mundo y les deja más preguntas a los santafesinos que respuestas.
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"Frente a este hecho ocurrido en Estados Unidos, con el asesinato del afroestadounidense George Floyd a manos de agentes de la policía en la ciudad de Minneapolis, que fue brutalmente espantoso, marca un racismo tan violento que evidentemente no ha sido superado a pesar de las luchas durante tantos años por los derechos civiles.
Según comentó el actor afronorteamericano Will Smith: “El racismo no está empeorando, solo es que ahora se está grabando”. Eso pone de manifiesto que no es que ocurra ahora sino que siempre ha ocurrido ese odio racial. Se ha manifestado el rechazo como ha sido siempre, discriminación por origen étnico, violencia de género, violaciones a los derechos humanos.
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No es casualidad que todo esto ocurre en esta circunstancia especial; el coronavirus (que nos obliga a quedar encerrados y aislados) donde exalta el encierro, más si tenemos un gobierno genéticamente ultrarracista como el de Estados Unidos y Brasil donde le importa un bledo la muerte de sus ciudadanos y ciudadanas que en su mayoría son negros y negras o latinos y latinas.
Hablando de Brasil y de su gobierno, la policía actúa con más violencia en los lugares vulnerables, tal como pasó el 18 de marzo de este año que dieron muerte por numerosos balazos a un niño de 14 años que estudiaba, trabajaba... ¿Fue noticia? ¿Tomó la misma velocidad que el caso de Estados Unidos? ¿Cuáles son las vidas que importan? ¿Solo las que ocurren en el norte? ¿Y qué pasa en el sur del sur?
Nuestro país no es ajeno a esto, en Argentina los y las afrodescendientes estamos luchando desde hace años por nuestra visibilización pasada y actual. También no es ajeno el comportamiento (algunos) policial para con nuestros hijos y con los pueblos originarios. Hay leyes pero no se cumplen.
Creo que en este momento lo que pasó en Estados Unidos, Brasil, y también con los muertos de Guayaquil, Ecuador, Colombia, viniendo más cerquita con los sectores vulnerables de la Argentina que no son precisamente blancos aunque crean serlo (porque así nos enseñaron), que viven en zonas económicamente pobre de toda pobreza. También son estigmatizados y rechazados y se calma ese resentimiento con entrega de paliativos que es pan para hoy y hambre para mañana.
Comprendemos que aquellos y aquellas que han puesto tanto esmero para engrandecer un país que no solo han dado su sangre, su vida y que por desgracia han servido a fortalecer este sistema capitalista que mantiene a muchos en la miseria donde fueron alojados cuando los trajeron de su continente, África. Antes eran meras cosas que podían hacer lo que quisieran con ellos y ellas y, en la actualidad, pese a sus luchas hay gente que los rechaza y los mata por el solo hecho de ser negros. Color hermoso de la resistencia de la africanidad. Que muchas veces, misturado con etnias denotan las huellas afros dejadas no en color pero sí en diferentes rasgos, como los ojos, nariz, pelo, etc… pero todavía nos siguen mirando como negros y como negras.
En estos momentos que la muerte ronda por el mundo disfrazado de Covid-19 podemos decir que esta pandemia no discrimina para matar pero los gobiernos sí discriminan y deciden quiénes deben morir en esta Abya Yala (nombre con que se conoce al continente que hoy se nombra América).
Pero volviendo al lugar de donde escribo, Santa Fe, Argentina y siendo una militante por los derechos de los afroargentinos y afroargentinas del Tronco Colonial veo con indignación a tantos y tantas que se rasgan las vestidura por ese hecho y pregunto si se pusieron a reflexionar qué pasa en nuestro país, que también nuestros ancestros y ancestras fueron robados del continente africano y despojado de todo lo que les rodeaba, familia, territorio, religión, lengua, etc. y los sometieron a todos y todas a ser cosas.
Su resistencia, a pesar de venir sin nada de nada contaban con su memoria y hoy a pesar de que algunos y algunas se callaron creando generaciones de silencios, otros ocultaron en sus casas las transmisiones ancestrales que pasaron de generación en generación. Para seguir reflexionando… ¿Hay discriminación, racismo y xenofobia en Argentina? ¿Usted qué cree?
Sin embargo, nuevas generaciones están haciendo escuchar su voz desde distintas aristas y lugares, investigando y recreando un pasado que no fue olvidado por nosotros y nosotras, está en nuestros genes y como dicen mi poema: África sigue al Negrx adonde vaya. Mamá África se rehace en cada célula y se reproduce para no morir. No morirá".












