En un contexto de deterioro del empleo a nivel nacional, el gobernador Maximiliano Pullaro puso el foco en un dato que consideró “positivo” para la provincia: el Gran Rosario y el Gran Santa Fe se ubicaron entre las zonas menos afectadas por el desempleo en todo el país.
Para Pullaro, la obra pública y la hotelería-gastronomía amortiguan la caída del empleo en Santa Fe y Rosario
El gobernador Pullaro sostuvo que, a contramano del aumento del desempleo a nivel nacional, los principales conglomerados urbanos de la provincia lograron sostener la actividad. Destacó el rol de la construcción, impulsada por la inversión estatal, y la recuperación de la hotelería y la gastronomía en Rosario.
Según explicó, el informe presentado por el secretario de Trabajo provincial durante la última reunión de gabinete mostró que, mientras la desocupación creció en la Argentina, ambos conglomerados urbanos lograron amortiguar el impacto. En ese sentido, Pullaro remarcó que uno de los factores clave fue la construcción.
“Hay 40.000 familias en la provincia de Santa Fe que viven de la obra pública”, subrayó el mandatario, al tiempo que vinculó directamente ese dato con la inversión sostenida por el Gobierno provincial. En su análisis, la obra pública funcionó como un motor de contención del empleo, especialmente en momentos de retracción económica.
Pero no fue el único factor. En el caso de Rosario, el gobernador destacó también el desempeño de la hotelería y la gastronomía, dos sectores que —según explicó— contribuyeron a sostener los niveles de ocupación.
La situación del empleo en la provincia de Santa Fe: el trabajo privado no crece y sigue estancado
Pullaro reconoció que el contexto sigue siendo complejo (“no hay plata”, admitió), pero planteó que hubo un cambio significativo en la dinámica de la ciudad, particularmente la de Rosario.
En ese sentido, apuntó: “Antes la gente tenía miedo de salir a la calle”, y contrastó esa situación con el presente, donde se reactivaron actividades que habían quedado paralizadas, como eventos masivos, congresos y el turismo.
En ese marco, afirmó que la recuperación de la vida social y económica en Rosario impactó directamente en la hotelería y la gastronomía, al favorecer la llegada de visitantes y la realización de eventos.
Finalmente, el gobernador sintetizó que la combinación entre obra pública y reactivación de la hotelería y la gastronomía permitió a Santa Fe “resistir esta crisis”, posicionando al Gran Rosario y al Gran Santa Fe entre las áreas metropolitanas con mejor desempeño relativo del país, solo por detrás de la Ciudad de Buenos Aires.














