Santa Fe

Impotencia, bronca y dolor en el último adiós a Digno Fantelli

Diario UNO mantuvo un extenso diálogo con Adriana Paonessa, esposa de Leonardo, hijo del matrimonio agredido brutalmente por un ladrón en domingo en su casaquinta de Colastiné. La historia relata lo que dijeron las víctimas sobre el ataque sufrido.

Viernes 28 de Febrero de 2014

Juan Trento

policiales@unosantafe.com.ar

Este viernes a partir de las 10.30 comenzaron a ser velados los restos de Digno Fantelli de 85, quién fuera atacado a puñaladas por un desconocido durante la madrugada del domingo en su casaquinta ubicada sobre calle Los Talas 6.800 de Colastiné.

Fantelli falleció a las 17.30 de este jueves en la unidad de terapia intensiva del sanatorio Garay de la ciudad de Santa Fe.

Diario UNO dialogó con su nuera, Adriana Paonessa de 42 años, esposa de Leonardo de 43, quien es hijo de Digno Fantelli y Cledy Giovannini, en la sala de velatorios La Española en pleno centro de la capital provincial.

—¿Puede usted contarnos como era su suegro?

—Sí. A Don Digno lo conozco desde hace 18 años. Mi suegro fue toda la vida gerente de banco, siempre fue un hombre absolutamente racional, sistemático, ordenado, meticuloso, detallista, puntual, exigente, el era la representación del orden. Su vida transcurría en días de mucha actividad, un ser solidario, compañero, el que da un consejo justo en ese momento difícil que es tanto necesario una palabra sabía. Jamás lo vi exaltado. Cultivaba ese gusto educado para relacionarse con los demás. Y siempre ayudaba, era muy solidario.

—¿Sus suegros vivían permanentemente en la casaquinta de calle Los Talas en Colastiné?

—No. Ellos desde diciembre hasta marzo durante todo el verano vivian en la casa de Colastiné, que queda a unas 12 cuadra de la nuestra, y después en otoño, invierno y primavera lo hacían en su casa del barrio Candioti la ciudad de Santa Fe, y venían solo los fines de semana.

—¿Qué les contó su suegro, Don Digno, del suceso que lo tuvo como víctima junto a su mujer?

—Él habló del caso como también lo hizo mi suegra. Lo hicieron por separado, porque recién hoy viernes los iban a poner en una misma habitación. Pero bueno, Don Digno, falleció.

Ellos, reitero por separado, narraron exactamente la misma historia.

—¿Puede usted contarnos lo que dijeron?

—Sí, mi suegra empezó diciendo que ella estaba durmiendo y que escuchó grunir al perro reiteradamente. Y que por eso se levantó, fue hasta el comedor y se encontró con un extraño, entonces accionó la alarma de la casa, por eso el desconocido la agredió tirándola a una pieza chica, la hizo caer al piso, y después empezó a patearla en el estómago. Inmediatamente después le empezó a clavar puñaladas en todo el cuerpo. Ella gritaba y estaba todo oscuro y le pedía que no la matara.

Mi suegro, Don Digno, que estaba durmiendo en la habitación matrimonial, se despertó por el encendido de la alarma y por los gritos de Pocha, su mujer, se levantó y cuando iba a salir del dormitorio se encontró con el desconocido que le empezó a clavar puñaladas por todos lados. Después, el delincuente salió corriendo de la casa y mi suegro empezó a prender las luces de toda la vivienda.

—¿Cómo se enteraron ustedes del suceso?

—Precisamente, eran las 4.20 de la madrugada, yo escuche el teléfono, me levanté, atendí y Don Digno me dijo: "Adriana, nos entraron a robar y nos golpearon, vengan".

—Como le dije, nosotros vivimos a unas 12 cuadras de la casaquinta de mi suegro, mi esposo Leonardo se levantó y cuando llegó a la vereda vio todas las luces prendidas, así que sin demorar un segundo saltó, fue al encuentro de sus padres que estaban ensangrentados, en fin, un horror todo lo vivido.

Mi esposo Leonardo llamó al 911 policial y a la ambulancia, que demoraron como 40 minutos porque no encontraban la casa, hasta que finalmente vinieron, los trasladaron y llevaron al hospital Cullen, adonde fueron atendidos y quedaron internados. Vaya el agradecimiento familiar para los doctores Martinez Door y Yapur.

Después, decidimos trasladarlos al sanatorio Garay, adonde Don Digno y Pocha iban mejorando lentamente, al punto, que este viernes lo iban a poner en una habitación juntos. Pero ayer falleció a la tarde.

También queremos destacar nuestro enorme agradecimiento familiar al cuerpo médico del sanatorio Garay, adonde Pocha sigue internada, y ayer tuvimos que decirle que Don Digno había fallecido. Estamos muy tristes y mortificados.

Sin detenidos relacionados con el caso

La investigación policial y judicial es llevada adelante desde ayer por la dirección de Investigaciones provincial y por los fiscales de la Unidad Especial de Homicidios, Jorge Nessier y Cristina Ferraro. No hubo ni hay personas arrestadas relacionadas con el criminal ataque a los ancianos, convertida en homicidio con el fallecimiento de Digno Fantelli de 85 años.

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