La caída sostenida de la natalidad comenzó a mostrar un impacto directo en el sistema de educación inicial de la ciudad de Santa Fe, donde se registran fusiones de salas, cargos vacantes y, en algunos casos, el cierre definitivo de jardines maternales.
Jardines de infantes en la ciudad fusionan salas o cierran: la baja de la natalidad es uno de los factores clave
La tendencia demográfica ya se refleja en menos inscriptos y en decisiones que afectan a instituciones y docentes
Prensa Santa Fe Ciudad
Jardines de infantes
Así lo advirtió Marcela Zeballos, licenciada en Gestión Educativa y directora del jardín maternal “Mi Primer Pasito”, quien señaló que la baja en la matrícula se viene notando desde el año pasado tanto en el ámbito privado como en instituciones escolares dependientes del Ministerio de Educación.
Menos chicos, menos salas
Según explicó, en diálogo con el programa Mañana UNO (UNO 106.3), en varias instituciones comenzaron a fusionarse salas de tres y cuatro años ante la disminución de alumnos. En algunos casos, se incorporan niños más pequeños para cubrir vacantes.
“Hay salas que quedaron desocupadas y cargos docentes vacantes. Entonces se empezaron a fusionar grupos o a admitir niños de dos años”, indicó.
El fenómeno impacta con mayor fuerza en los jardines maternales privados, que trabajan con niños desde los 45 días hasta los tres años y no cuentan con subsidios estatales.
“Somos una pyme educativa. Pagamos sueldos y aportes con la cuota de los padres. Hoy tenemos estructura docente y menos chicos”, explicó.
La entrevista completa en UNO 106.3:
Cierres de jardines y crisis laboral
En el último tiempo se registraron cierres de jardines en la ciudad y solo este año dejaron de funcionar tres maternales por falta de matrícula.
La consecuencia también alcanza al ámbito laboral: hay menos puestos docentes disponibles y una creciente incertidumbre en el sector. “Hace años que no recibía tantos currículums”, sostuvo.
De acuerdo con datos demográficos, en la última década la provincia de Santa Fe tuvo una caída cercana al 40% en la natalidad, una tendencia que modifica la planificación educativa y económica.
Efecto pandemia y espacios no regulados
La pandemia también dejó secuelas estructurales. Durante nueve meses los jardines permanecieron cerrados y surgieron nuevos espacios de cuidado bajo otras denominaciones —talleres o espacios lúdicos— que no siempre están habilitados ni supervisados como jardines maternales.
En Santa Fe existe una ordenanza municipal que regula y supervisa estos establecimientos, considerada modelo a nivel país. Sin embargo, persiste la preocupación por espacios que funcionan sin encuadre específico.
“Es importante que los padres verifiquen si el lugar está habilitado, si tiene supervisión y controles”, remarcó.
Un fenómeno con impacto social y económico
La baja natalidad no solo afecta la matrícula escolar, sino que genera un impacto económico directo en instituciones que dependen exclusivamente de las cuotas familiares para sostener salarios y estructura. “Tenemos que recalcular qué vamos a hacer con nuestras salas. Hoy nos sobran espacios”, expresó la directora.
El escenario abre interrogantes hacia adelante: menos nacimientos implican menos alumnos en el sistema, menor demanda docente y desafíos en la planificación educativa y social de la ciudad de Santa Fe.














