Victoria Rodríguez
“Lo terrible es que una nena de 15 años golpee de esa manera”
Diario UNO de Santa Fe
Las situaciones de acoso escolar siguen siendo frecuentes. Desde un nene al que dejan constantemente de lado o del que se burlan, hasta amenazas por las redes sociales: el bullying está vigente. Esta vez le tocó a Sofía, una chica de 13 años que cursa el 1º año en la escuela de comercio Domingo Silva. El viernes, después de los festejos que organizó la institución por el Día del Estudiante, una compañera de otro curso la tomó por la espalda y le empezó a pegar con sus puños. Ahora tiene que ir y volver acompañada del establecimiento y las amenazas siguen por las redes sociales.
“Tras el festejo de la primavera en el campo de deportes (en Don Bosco) de la escuela de comercio, Sofía salía muy contenta y recibió un ataque por parte de una nena del establecimiento, una criatura de 15 años”, contó la mamá, Tania Penedo. Y agregó que como consecuencia de las lesiones producidas en el rostro y en el ojo de la adolescente se debieron realizar diferentes estudios, aunque afortunadamente se encuentra fuera de peligro.
“Era una jornada recreativa de la que participaba toda la escuela. Cuando estaba saliendo escuché que me llamaba pero seguí caminando. Así que vino, me dio vuelta, me empezó a decir que yo hablaba mal de ella y me empezó a pegar”, recordó la chica agredida.
La joven la sostenía y le pegaba hasta que una amiga de Sofía logró empujarla y le dijo que corra. Lo hicieron y llegaron a una esquina de Facundo Zuviría donde había otros chicos de la escuela que las ayudaron. Finalmente entraron a una heladería en la que le permitieron limpiarse, tomar un poco de agua y llamar a su familia.
“No pude correr de nuevo al campo de deportes porque de ese lado estaban las chicas, tuve que salir para el otro lado”, contó en relación a por qué no pudo pedir ayuda a las autoridades escolares.
Cuando su mamá se enteró de lo que había pasado fue a buscarla y llamó a la policía, quienes finalmente detuvieron a la agresora. “Fue un momento espantoso el trayecto desde el centro hasta la heladería. No sabía con qué me iba a encontrar”, señaló y siguió: “Lo terrible es que una nena de 15 años golpee con tanta impunidad y que no le haya afectado estar detenida. En la comisaría le preguntaron qué había pasado y ella respondió «La cagué a trompadas» riéndose. Me queda la sensación de que no hay respeto por nada”.
Tomar medidas concretas
Ni Sofía ni su mamá pueden encontrar una situación concreta que haya podido provocar la agresión. “Yo voy con la hermana al curso y ella le dijo que la criticaba. Ahí se enojó”, contó la adolescente. Y Tania añadió: “Son cuestiones que uno no entiende realmente”.
Del ataque Sofía recuerda “el susto. No sabía qué hacer”. De hecho el temor persiste y recién el miércoles se reintegró a clases.
En la escuela el tema fue abordado desde distintas líneas. La agresora está suspendida, con el curso se han realizado ruedas de convivencia –una herramienta que brinda el Ministerio de Educación para hablar con los chicos sobre estas problemáticas– y se ha dado intervención a la Región IV de Educación para que trabaje junto a la supervisora y los equipos socioeducativos.
“Nuestro pedido como familia es firme. Nosotros queremos que expulsen a la nena. Nos dicen que el Ministerio no permite la expulsión pero sí el traslado a otro establecimiento”, señaló la mamá y aclaró: “Sabemos que la nena es una víctima más pero consideramos que se deben tomar medidas porque estuvieron vulnerados los derechos de mi hija y siguen siendo vulnerados. Además, como se trata de un caso de bullying, queremos que se aplique las leyes nuevas sobre el tema”.
Al respecto resaltó que son los adultos los responsables de los chicos y que es necesario que haya algún tipo de respuesta en ese sentido. “Acá hay una familia que se va a tener que hacer responsable de las actuaciones de su hija así como yo me hago responsable de la mía. De todas maneras no tuvimos ningún contacto con la familia de la chica. Desde el momento en que se violentó de esa forma a Sofía y viendo que no hay arrepentimiento, considero que no hay posibilidad de diálogo”, subrayó.
Ciberacoso
Hace tiempo había comenzado a recibir insultos anónimos en la redes sociales por eso la familia consideró que se trata de un caso de bullying. “Incluso, después de este ataque su mejor amiga recibió un mensaje en que le decían «cómo te cagué a piñas gila» y otras barbaridades. O sea, no hubo un grado de arrepentimiento de la nena posterior a que la llevaran a la comisaría y la detuvieran”, lamentó Penedo.
La mamá también contó que a partir de esos anónimos comenzó a acompañar a la adolescente a la escuela para evitar cualquier problema. Hoy creen que los dos hechos pueden estar relacionados.
En cuanto a cómo fue el primer día de clases después del ataque, Sofía contó: “Fue raro porque, a pesar de que la chica está suspendida, yo estoy con la hermana en el curso. Eso me da miedo porque ella estaba y fue la que le dijo que yo la criticaba. Además, una de las chicas que estaba ahí escuchó que mi compañera le decía a su hermana «andá, pegale, rompele la cara» cuando se estaban yendo del lugar”.
A lo que la mamá agregó: “Es mucha inseguridad. Esta situación hace que se pierda la alegría. Todavía no podemos creer que esto haya pasado”.
Consultada sobre si evaluó la posibilidad de cambiar a su hija de la escuela a raíz de lo ocurrido, Penedo indicó: “No. Yo puedo pagar una institución privada pero, desde jardín, siempre consideré que hay que apostar a la educación pública. Apuesto a eso. Pero además, considero que no es ella quién tiene que salir de la escuela. Se deben tomar medidas, brindarle apoyo psicológico a la nena que la agredió y todo lo que decida el Ministerio de Educación. Quiero que trabajen con esa familia porque también son víctimas de esta sociedad”. Por último, Sofía agregó que a ella le gusta esa escuela y no se quiere cambiar.














