Muchos santafesinos comienzan a palpitar el inicio de un nuevo fin de semana largo a nivel nacional. El 1 de mayo se celebra el día del trabajador, mientras que el 2 (feriado puente) en la ciudad se aprovechará para homenajear a la Constitución Nacional, cuyo día se celebra el 1 de mayo.
Los comercios abrirán sus puertas el próximo viernes
A poco menos de 15 días del último fin de semana largo de Semana Santa, las diferentes asociaciones comerciales de la ciudad acordaron trabajar de forma normal el próximo viernes 2 de mayo. Sin mayores festejos que el acto de trabajar, los representantes comerciales manifestaron su preocupación por el resultado negativo que arrojan los feriados largos para el sector.
“Tenemos dos días de feriados nacionales, que son feriados que si el empresario con empleados decide trabaja tiene que pagar doble al personal. Aconsejamos hacer lo mismo que se viene haciendo hace años, que el 1 de mayo no se trabaje, mientras que el 2 sería conveniente trabajar”, señaló Norberto Raselli, presidente del Centro Comercial de Santa Fe.
El último fin de semana largo, el sector mostró cifras negativas en comparación al mismo período del año pasado. “Incluso hubo bajas en el corredor turístico, con menos alojamientos que en años anteriores”, recalcó Raselli.
Al momento de realizar una valoración sobre la cantidad de feriados largos plasmados en el calendario nacional, el titular de la entidad remarcó que el primer trimestre del año ha sido un período repleto de inconvenientes para el sector. “Hasta ahora estamos con bajas en casi todos los meses, venimos sucediendo las bajas desde enero y si comparamos marzo con años anteriores tenemos que remontarnos al 2009 para encontrar un marzo tan malo como el actual”, expuso.
En la avenida Peñaloza
En el caso de los comercios nucleados en la Asociación Comerciantes, Industriales, Profesionales y Amigos de avenida Ángel Peñaloza se planteó el hecho de no trabajar el 1 de Mayo, más allá de que algún comercio que venda mercadería perecedera pueda abrir mediodía. En tanto, el viernes, hay una mitad que va a trabajar mediodía mientras que el sábado la actividad comercial se desarrollará en horario y forma normal.
“En el sector norte la realidad es otra, no hay tanta gente empleada y es más familiar, lo que hace que se abra más. Generalmente están todos los dueños de los comercios atendiendo al público, por más que se tenga un empleado”, señaló Bruno Pettiná, presidente de la entidad que nuclea a los comercios de la zona norte de la ciudad. El representante de la asociación evaluó como negativo el impacto económico del feriado en el comercio.
En la actualidad cerca de 100 locales forman parte de la entidad que cuenta con dos años de vida. Entre las mayores preocupaciones de los integrantes de esa asociación figuran la seguridad y la marcha de la economía. “La realidad es que el tema de la seguridad siempre es más duro en esta zona de la ciudad, porque hay una importante cantidad de asaltos. Después está el tema comercial, el impacto económico se siente, pero quizá a un nivel más bajo que en otra zona de la ciudad por los costos que se manejan”, finalizó Pettiná.













