El domingo, más de 2,5 millones de santafesinos estarán en condiciones de votar en estas Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso). Los electores tendrán la posibilidad de incidir en las internas de los partidos y alianzas que se presentarán para las categorías de diputados nacionales y para cargos locales. O sea, esta instancia servirá para definir cómo se integrarán las distintas listas de candidatos en las generales del 27 de octubre próximo.
Los santafesinos acomodan el menú electoral de octubre
La particularidad de este año es que los comicios nacionales y provinciales son simultáneos, se hacen los mismos días, aunque con sistemas electivos diferentes: para los cargos de diputados federales se utilizarán boletas sábanas y cuartos oscuros; mientras que habrá boleta única y box de votación para los postulantes a intendentes, concejales y miembros de comicios comunales (ver información en página 5).
Estos comicios también marcarán el debut electoral de los chicos de 16 y 17 años, que renovaron sus DNI antes del 30 de abril pasado, pero sólo podrán sufragar en la categoría de diputados porque en la provincia no existe una norma similar que les otorgue ese derecho. Además, otro dato significativo es que en sólo 91 distritos santafesinos –sobre un total de 365– habrá internas locales, ya que en el resto de los municipios y comunas hay lista única o una lista por partido o alianza, con lo cual esas propuestas pasan de manera directa a las generales.
Sin embargo, los vecinos de esos pueblos y ciudades igual tendrán que ir a sufragar para la categoría nacional. En ese sentido, son 11 las listas de diputados federales que estarán hoy en los 7.567 cuartos oscuros distribuidos en todo el territorio, siendo sólo el Frente Progresista, Cívico y Social y UNITE con Fe por la Cultura, Educación y Trabajo las únicas dos alianzas que deberán dirimir mediante el voto de la gente cómo integrarán sus respectivas nóminas de nueve candidatos titulares y seis suplentes para octubre.
Los primeros tienen dos propuestas: la de Hermes Binner, y la otra de Fabián Palo Oliver; y los segundos tienen tres listas, encabezadas por José Bonacci, Carlos Kiryluk y Claudia Mandrille Gregorio. El Frente Progresista dispuso que para quedar dentro de la lista que competirá en las generales es necesario, cuanto menos, obtener el 25 por ciento de los votos válidos emitidos dentro de ese sector. O sea, si Palo Oliver obtiene el 24,99 por ciento de los sufragios que van al oficialismo ni siquiera podrá ser candidato suplente.
La gente de UNITE, por su parte, apostó a una distribución por sistema proporcional de acuerdo a la cantidad de votos obtenidos por cada una de las tres listas en disputa. El resto de los partidos y alianzas, el Frente para la Victoria con Jorge Obeid; Unión PRO Santa Fe Federal, con Miguel Torres Del Sel; Ciento por Ciento Santafesino, con Raúl Carignano; Compromiso Federal, con Soledad Diez de Tejada Cossio; Nueva Izquierda por un Frente del Pueblo, con Alejandro Parlante; y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, con Octavio Crivaro, pasarán de manera automática a las generales siempre y cuando consigan un piso de votos.
Precisamente, el artículo 45º de la Ley Nacional Nº 26.571 establece que “sólo podrán participar en las elecciones generales, las agrupaciones políticas que para la elección de senadores nacionales, diputados nacionales y parlamentarios del Mercosur, hayan obtenido como mínimo un total de votos, considerando los de todas sus listas internas, igual o superior al uno y medio por ciento (1,5) de los votos válidamente emitidos en el distrito de que se trate para la respectiva categoría”.
El camino al Congreso
Con un muy bajo nivel de internas para dirimir candidatos en cada uno de los partidos y alianzas, estas primarias se transformarán en una gran encuesta que sirve para medir votos, ratificar rumbos o corregir estrategias. De hecho, socialistas y radicales tienen la mirada en octubre y nacionalizan lo más que pueden la campaña, con críticas directas y concretas al gobierno de Cristina Fernández. En la contienda inmediata está el radical Fabián Palo Oliver, pero la lista de Binner-Barletta prefirió enfocarse más en la pelea con el kirchnerismo que encargarse de responder algunos cuestionamientos internos.
En el caso del Frente para la Victoria, Obeid optó por no centrarse en los temas de la agenda política nacional, varios de los cuales son espinosos para la Casa Rosada. Provincializó al máximo su campaña, con quejas hacia el Frente Progresista en materia de seguridad, producción, empleo, obras públicas. De hecho, pide al votante que apoye a su lista para “romper el aislamiento” de la provincia a nivel nacional.
Otro que también busca validar títulos es Miguel Torres del Sel. El candidato del PRO optó por no confrontar con las dos fuerzas mayoritarias y otra vez le armaron una campaña en la que resaltaron sus cualidades humanas o profesionales por sobre sus propuestas para llevar al Congreso. A su vez el partido de Oscar Cachi Martínez quiere medir fuerzas, fundamentalmente con el PJ, y apeló a un histórico del peronismo como Raúl Carignano para ver cómo le va y cuánto le resta al Frente para la Victoria que esta vez no lo convocó para sumarse.
A modo de repaso histórico, es de remarcar que la única vez que Hermes Binner se enfrentó en las urnas a Jorge Obeid casi lo duplicó en votos pero perdió. Fue en 2003, cuando con ley de lemas el socialista juntó 604 mil sufragios contra 351 mil del hoy dirigente kirchnerista. No obstante, en la sumatoria de sublemas se impuso la fórmula Obeid-María Eugenia Bielsa.














