El sábado pasado dos jóvenes que circulaban en moto por la ciudad de Santo Tomé perdieron la vida luego de chocar con un automóvil en la intersección de las calles La Rioja y Mariano Candioti. La problemática de la seguridad vial es un fenómeno que a través de los años fue creciendo y hoy no se encuentra la manera de reducir la cantidad de víctimas fatales que provocan los accidentes de tránsito. Pero la temática es aún más preocupante si se la concentra en el abordaje sobre los motovehículos que siguen aumentando su participación en este tipo de hechos.
Los siniestros que involucran a motos se siguen cobrando vidas
Según un informe preliminar del Observatorio de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, en 2012, uno de cada tres accidentes de tránsito con víctimas fatales involucró a una moto. El informe contiene datos estadísticos desde 2009, cuando los motovehículos tuvieron una participación del 27 por ciento en los accidentes con víctimas fatales (AVF).
En 2010, se registró la menor cifra de accidentes (459) y de víctimas fatales (543). Pero a partir de ese año, las cifras comenzaron a crecer, al igual que la intervención de las motos en los AVF. Lentamente, pero sin detenerse, los motovehículos comenzaron a incrementar su porcentaje sobre el total de accidentes con víctimas fatales. En 2011, en el 31,3% de los accidentes participó una moto. Mientras que el año pasado esa cifra se estiró al 32,6%.
Paralelamente, desde diferentes organismos estatales se emprendieron campañas de difusión, de educación y acciones de control para intentar revertir esta situación. Pero hasta el momento no se consiguieron resultados positivos.
Una de las cuestiones fundamentales para reducir la cantidad de víctimas fatales en los accidentes que tiene a motociclistas como protagonistas es el uso del casco. En ese sentido, además de los controles de tránsito que realizan los inspectores municipales se elaboraron otras iniciativas que intentan forzar el uso del elemento protector. Por ejemplo, en mayo de 2010 el Concejo Municipal aprobó una ordenanza que exigía que los motociclistas tengan el casco puesto para que se les expenda combustible.
Por otra parte, los concesionarios locales desde hace años que tienen un acuerdo con la Municipalidad para que cada moto que se venda en la ciudad salga a la calle con su respectivo casco.
En diálogo con Diario UNO, Daniel Spagna, dueño de una reconocida concesionaria de la ciudad, dijo: “La normativa se firmó con Mario Barletta hace seis o siete años atrás. En ese momento nos comprometimos a que las motos se entregaban con casco. No especifica si el casco se regala o se vende. Eso no le interesa a la Municipalidad. Sólo importa que el cliente salga con su moto nueva y su casco. La ley nacional de tránsito indica que todo motociclista debe conducir con un casco”.
“Para nosotros el tema del casco es algo superado. Hoy los clientes no ofrecen ninguna resistencia a comprar la moto y llevarse el casco. Todas las motos salen de la concesionaria con casco. Eso ya no es un tema de discusión”, señaló el empresario.













