La Circunvalación Oeste en la ciudad de Santa Fe volvió a convertirse en el escenario de un gravísimo y desconcertante hecho de inseguridad urbana. Durante la tarde del domingo, un chofer profesional de la empresa de colectivos de larga distancia El Norte fue asaltado a mano armada mientras regresaba a su vivienda.
"Se me cruzó y me apuntó al pecho": el crudo relato de un chofer asaltado por un ladrón de 19 años y un nene de 12
El violento episodio ocurrió el domingo por la tarde a la altura de calle Mendoza, en el acceso al barrio Santa Rosa de Lima. Los delincuentes le apuntaron al pecho para robarle la moto. La víctima, un conductor profesional de la empresa El Norte, denunció que el patrullero más cercano tardó 10 minutos en llegar.
"Se me cruzó y me apuntó al pecho": el crudo relato de un chofer asaltado por un ladrón de 19 años y un nene de 12
El dato más alarmante y que enciende las luces de alerta sobre la matriz social del delito local es que uno de los delincuentes era un niño que no superaba los 12 años de edad.
El atraco se consumó alrededor de las 19:15, sobre la mano que circula con sentido hacia el norte, a la altura de la intersección con calle Mendoza, en las inmediaciones de barrio Santa Rosa de Lima. La víctima, identificada como Luis, acababa de terminar su jornada laboral y se dirigía a su hogar a bordo de su motocicleta particular de 110 centímetros cúbicos cuando fue interceptado por la pareja de ladrones.
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La táctica del cruce peatonal y la amenaza al pecho
Según relató el propio colectivero en crudas declaraciones a la prensa local, los asaltantes utilizaron una maniobra calculada y temeraria para obligarlo a detener la marcha en plena traza vial: simularon cruzar la calzada a pie aprovechando la presencia del menor.
“El más grande, de unos 18 o 19 años, se paró en el medio y me apuntó directo al pecho”, recordó Luis. Ante el riesgo inminente de recibir un disparo, el trabajador decidió no oponer resistencia para salvaguardar su vida:
“Le dije: 'Tomá, llévatela. No me voy a hacer matar por una moto 110'. Te matan por una moto que vale 800 mil pesos. ¿Vale una vida eso?”, reflexionó con indignación.
Mientras el delincuente mayor de edad mantenía el arma levantada y apuntando a la víctima, le ordenó al nene que se subiera al rodado. “El chiquito estaba asustado, apenas podía manejarla”, detalló el chofer, señalando que los asaltantes se dieron a la fuga rápidamente con el vehículo pero sin tocarle la mochila ni el teléfono celular.
El historial de ataques en los accesos: de adoquines a "clara de huevo"
En su rol como conductor de micros de larga distancia, Luis advirtió que la violencia en los ingresos a la capital provincial es un peligro latente que los choferes sufren de manera cotidiana. El trabajador rememoró las agresiones sufridas tanto en la Circunvalación Oeste como en la Autopista Rosario-Santa Fe:
Hace tres meses: sufrió el estallido completo del parabrisas del colectivo en la Circunvalación. “Me llenaron la cara de astillas de vidrio”, precisó.
Ataques en autopista: en otra oportunidad, delincuentes destruyeron las ventanillas laterales del micro mediante piedrazos desde las banquinas.
La trampa de la clara de huevo: tras difundirse este último asalto, transportistas locales sumaron denuncias sobre nuevas modalidades delictivas en las zonas oscuras. Los delincuentes arrojan clara de huevo sobre los cristales de los vehículos; al activar las escobillas limpiaparabrisas, la sustancia se expande formando un manto opaco que anula la visibilidad por completo, forzando al conductor a detenerse en plena ruta para ser asaltado.












