Santa Fe

Un premio que reconoce la dedicación y sirve de inspiración para la solidaridad

La docente Stella Maris Galván fue elegida por la tarea que desarrolla en el Grupo Zoolidarios para ser destacada como Abanderada de la Argentina Solidaria. Sobre un total de 1.800 iniciativas, la historia de esta santafesina fue seleccionada para recibir el voto del público, que en definitiva determinará los ganadores.

Lunes 05 de Diciembre de 2011

La docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias, Stella Maris Galván, fue elegida finalista para ganar el premio “Abanderados de la Argentina Solidaria”, en el marco del reconocimiento a su labor al frente del Grupo Zoolidarios. Sobre un total de 1.800 iniciativas postuladas, de todo el país, doce fueron las seleccionadas y ahora se encuentran en la recta final para obtener el voto del público, a través del sitio web www.premioabanderados.com.ar, www.eltrecetv.com, Facebook o Twitter, donde se pueden encontrar los videos que detallan la labor de cada uno.

La iniciativa Abanderados de la Argentina surgió del programa informativo de Canal 13 de Buenos Aires, que conducen los periodistas Santo Biasatti y María Laura Santillán. Según se resalta en el sitio web de Abanderados (dispuesto especialmente para la difusión del galardón), el premio anual busca reconocer a aquellos argentinos que se destacan por su dedicación a los demás, y difundir sus vidas para “que su ejemplo inspire al resto de la sociedad”.

Cabe mencionar que Zoolidarios es una propuesta de voluntariado universitario que desarrolla actividades y terapias asistidas por animales, destinadas a personas con necesidades educativas y afectivas especiales. El grupo, desde 2002 y de manera ininterrumpida, bajo la coordinación de Stella Maris, desarrolla actividades y terapias asistidas por animales gratuitas, destinadas a algo más de 500 personas con necesidades educativas y afectivas especiales.Las edades de los destinatarios oscilan desde meses de vida hasta más de 90 años.

—¿Cómo llegó a ustedes la noticia del premio Abanderados de la Argentina?

—En mi caso particular, me enteré cuando la producción del Premio Abanderados, me notificó por vía electrónica que había sido postulada para dicho premio. Me informaban además, sobre la conformación del Jurado de Honor y me solicitaron que responda un cuestionario muy extenso, sobre la práctica solidaria y sobre aspectos de mi vida personal. Con el tiempo me enteré de que la postulación surgió por inquietud de una profesora de lengua de señas que suele dar conferencias de capacitación a nuestros voluntarios.

—¿Qué significa para Zoolidarios la mención?

—Para Zoolidarios esta noticia fue muy positiva, en primer lugar porque nos generó el desafío de trabajar conjuntamente con las instituciones para realizar las filmaciones (fueron dos jornadas completas), y que permitieron la edición de un video de 3’35” minutos, que realmente refleja lo que somos. Además, afianzó el sentido de pertenencia no sólo de los voluntarios, sino también de los concurrentes, los profesionales, las familias, amigos, y hasta de quienes no nos conocían. Por otra parte, si bien siempre tuvimos el acompañamiento de los medios locales, a partir del alcance de este programa, realmente logramos una mayor visibilidad. Después de cada emisión del video, se atiborraba nuestra casilla de mensajes pidiendo asesoramiento para desarrollar algo parecido, o información sobre cómo incorporarse a este tipo de experiencias.

—¿Qué te motiva, en forma personal, a hacer esta labor?

—Pertenezco a una familia de clase media trabajadora. Mis padres siempre nos inculcaron la solidaridad como práctica, tanto es así que creo ya es una condición atávica en mi vida. Mi padre, ferroviario, traía a mi hogar a los niños de familias chaqueñas que llegaban a Santa Fe como “polizones” en los trenes provenientes del norte del país, a quienes junto a mi madre alimentábamos e higienizábamos, para luego entregárselos en condiciones dignas. Pasado los años y cuando formé mi propia familia, integrada por cuatro hijos propios y uno del corazón, junto a Santiago (mi esposo) sentimos la necesidad de desempeñarnos como familia sustituta, actividad a la que desistimos por el desgarro que nos generaba el entregar los niños a los adoptantes definitivos. Por cuestiones de salud, tanto mi padre como mi madre, quedaron discapacitados y cuando ellos me faltaron, sentí que había logrado la suficiente experiencia como para seguir ayudando a personas con discapacidad. Hoy, si bien he logrado todos los reconocimientos académicos a los que puede aspirar un profesional, la mayor satisfacción que siento la obtengo de interactuar con estas personas a la que destino mis mayores esfuerzos.

—La idea de Abanderados es que el destacado sea un ejemplo de vida para los demás, ¿cómo llevás esto de ser una inspiración?

—Para un docente, ésa es una labor de cada día. Cuando por decisión personal opté por la universidad, siempre asumí con absoluta responsabilidad la tarea de “formar”. Me preparé para ello. Estudié y busqué de manera permanente, nuevas formas de comunicación para “enseñar” a mis alumnos el “qué” significa ser un profesional íntegro. Pero por sobre todo, enseñarles a ser comprometidos con la sociedad, que con sus aportes sostiene la universidad pública.

Proyecto Zoolidarios

Zoolidarios se circunscribe fundamentalmente a cuatro ejes problemáticos, ellos son: las necesidades educativas y afectivas especiales, el impacto que tiene el desarrollo de actividades y terapias asistidas por animales para atender dichos requerimientos, la imperiosa necesidad de concientizar a la sociedad sobre el aporte benéfico de los animales y el respeto que los mismos merecen; y finalmente el tipo de formación profesional que se logra a partir de la incorporación de alumnos en experiencias de voluntariado universitario.

Zoolidarios brinda asistencia a diferentes instituciones, a través de adaptaciones curriculares que promueven la interacción de personas con discapacidad, frente a animales domésticos de distintas especies. Este tipo de actividades genera oportunidades para que niños, jóvenes y adultos con discapacidad, puedan mejorar sus modos de vincularse con otros en tanto se divierten, aprenden, reciben el amor incondicional de los animales y mejoran su calidad de vida.

Entre las problemáticas detectadas se incluyen personas con discapacidad mental moderada, severa, profunda y múltiples, entre las que se destacan: trastornos de la motricidad, trastornos visomotrices, trastornos del lenguaje expresivo, trastornos de la personalidad, trastornos atencionales y trastornos sensoriales.

Entre los destinatarios también se trabaja con personas en situación de vulnerabilidad social, o sea con aquellos individuos que ajenos a sus derechos y a la posibilidad de un proyecto de vida, que les fuera robado, viven en un círculo perverso de marginalidad que los condena a no ser, a no tener identidad.

—¿Qué le dirías a los argentinos que ya votaron la propuesta y a los que están por votar?

—En primer lugar, agradecer la confianza que han depositado en mi a través de su voto, luego asegurarles que haremos de Zoolidarios una experiencia sustentable en el tiempo y sobre todo demostrar que es fácilmente replicable, de manera que muchas instituciones se animen a generar este tipo de propuesta. Sin duda, que además deseo agradecer profundamente a mis voluntarios, que ponen lo mejor de ellos para hacer más grata la vida de las personas con las que trabajamos. También quiero agradecer a los animales, a quienes amamos profundamente. Finalmente, reconocer en la Universidad Nacional del Litoral, al germen que permitió que este tipo de servicios, así como otros maravillosos servicios que brindan los docentes de la UNL con sus alumnos, sean cada vez más efectivos e inclusivos.

—¿Por qué creés que fuiste seleccionada?

—Creo que fui elegida por mi rol de mediadora entre los protagonistas esenciales de Zoolidarios, que son las personas con necesidades especiales, en su encuentro maravilloso con los animales, todos ellos dadores compulsivos de amor incondicional.

—Contanos sobre la actualidad de Zoolidarios, ¿qué logros tuvo este año?

—Zoolidarios, desde el año 2006 se enmarca en el Programa Nacional de Voluntariado Universitario del Ministerio de Educación de la Nación. Durante este año, además de desarrollar las actividades planificadas, hemos participado en varios eventos científicos locales, nacionales e internacionales, exponiendo sobre el alcance de nuestra propuesta y los resultados obtenidos. Además estamos desarrollando nuevas investigaciones sobre zooterapia, con la finalidad de generar mayores conocimientos sobre este tipo de intervenciones terapéuticas y educativas.

—¿Qué acciones tienen previstas para el 2012?

—Dado que el Programa aprobó nuevamente nuestra propuesta de voluntariado para el año 2012, seguiremos interactuando con las Instituciones con las que trabajamos desde hace casi 10 años, y en la medida de nuestras posibilidades haremos extensivas nuestras visitas a otras más. En caso de ganar el premio Abanderados, buscaremos instalar una placita inclusiva en nuestro predio; en caso de no resultar elegidos, recurriremos con el mismo objetivo a quienes desde la responsabilidad empresarial puedan darnos una mano para concretar ese sueño. Por otro lado, pretendemos seguir pidiendo a la comunidad que sea responsable en la tenencia de animales y que colabore con las diferentes asociaciones que protegen a los animales desvalidos o en situación de vulnerabilidad, quienes hacen una labor ejemplar y necesitan de ayuda permanente.

Para contactarse con Stella y conocer más su obra y el trabajo de Zoolidarios, pueden llamar al número: 03496-420639 o escribir un mail a:zoolidarios@hotmail.com. También están en Facebook.

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