“Nosotros apoyamos desde siempre esa idea y la hemos mantenido a lo largo de los años. Nuestros asociados están totalmente a favor de un cierre dominical, con el único requisito de que todos los comercios del rubro cierren ese día; para que no se trate tampoco de una competencia desleal”, opinó ayer el presidente de la Cámara de Supermercados y Afines de Santa Fe, Gabriel Silva, con lo cual ingresó en el debate que se produce a nivel nacional ante distintos proyectos legislativos a tal fin.
“Volver al descanso dominical en los súper no es cuestión de cifras”
En el mismo sentido, continuó: “En esta cuestión entra a conjugarse una justicia laboral, por lo cual es necesario que todos adoptemos la misma medida, para que no haya diferencia tampoco entre los trabajadores y su descanso”.
“Si esto se vuelve una norma, como era hasta hace unos 20 años, estamos totalmente a favor, e insisto, siempre lo hemos estado”, enfatizó Silva, en diálogo con Diario UNO.
En una recorrida por sus recuerdos, Silva mencionó: “Yo tengo 50 años. Cuando yo era chico, los supermercados cerraban incluso el sábado por la tarde y hasta el lunes no abrían sus puertas. Todo cambió sustancialmente con la aparición de las grandes superficies comerciales, los hipermercados de capital multinacional, que comenzaron a llegar en la década del 80, y con mucho más énfasis en los 90”.
—¿Implicaría grandes pérdidas el cierre dominical?
—Esto no se evalúa en términos de pérdidas o ganancias, mucho menos en el corto plazo. El tema central es tratar de rearmar una sociedad con valores que no tendrían que haberse perdido. El domingo es un día que, fuera de las actividades de gastronomía, hotelería, esparcimiento, por lo general se dedica a la vida en familia. Estamos en una sociedad en la cual la gente utiliza el domingo para ir a comprar.
Las posturas
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) se sumó también a la polémica supermercadista relacionada con el trabajo dominical de los comercios, y reiteró su apoyo al cierre de los locales en esos días, con la excepción de determinados rubros en zonas turísticas.
La Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (Fasa) y la Cámara Argentina de Supermercados (CAS), que representan a los supermercados regionales y la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), que es presidida por las grandes cadenas, polemizaron por el tema del trabajo dominical.
Los supermercados regionales defienden el descanso semanal y valoran la reunión familiar, en tanto que las grandes cadenas admiten que los domingos es cuando más venden, que son las que más dan empleo y que aportan a la recaudación impositiva.
A su turno, Came terció en la polémica y recordó ayer en un comunicado que “cuando esta cuestión fue tratada y apoyada por el entonces arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio, el presidente de ASU, Alfredo Coto, le manifestó su coincidencia al titular de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), Osvaldo Cornide”.
“La necesidad de que se produzca el cierre dominical de comercios los días domingo con las excepciones sectoriales y regionales indiscutidas, como en el caso de los restoranes, cines, zonas de veraneo, se basa en la importancia de humanizar el trabajo y promover el reencuentro familiar, según lo ha reiterado el papa Francisco”, indicaron las autoridades de Came.
Sostiene que “es absolutamente falaz el argumento de que la apertura de los domingos promueve la actividad económica. Los individuos que tienen una determinada cantidad de dinero para gastar lo pueden hacer de lunes a sábados, y no van a gastar más porque esté abierto un negocio el día domingo”, considera la Confederación.
“Lo mismo puede decirse de la fuente de trabajo. Cuando se absorbe actividad un domingo se resta para los demás días de la semana”, agrega el comunicado.
Indica también que “cuando a un hombre o a una mujer se los obliga a trabajar un domingo y se le da franco un martes o un miércoles, se destruye la posibilidad de que compartan el día de descanso con el resto de la familia”.
Al igual que Silva, la Came recordó que en la Argentina, en los 90 “con la instalación indiscriminada de grandes hipermercados y shoppings a lo largo del país”, quedó demostrado que esos centros comerciales “destruyen más empleos de los que generan”.
Opción en cadenas
Por su parte, las grandes cadenas supermercadistas agrupadas en la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), entidad que también engloba a supermercados medianos y cadenas chicas, manifestó su firme oposición a dejar de trabajar los días domingos.
“Los supermercados de ASU agrupan a 190 mil trabajadores con presencia en todo el país y el cierre de los comercios los días domingos representaría para ellos y para las empresas una cortapisa, un límite a la libertad de comercio, que traería consecuencias negativas a la economía en general y a los propios trabajadores”, estimó el director ejecutivo de ASU, Juan Vasco Martínez.
Recordó que la apertura de los días domingos origina la existencia de francos compensatorios y pagos adicionales a los trabajadores que en caso de no poder concurrir perderían ese beneficio. “El cierre de actividades los días domingos también afectaría a las inversiones de las empresas que al contar con menos días de ventas limitarían sus proyectos de expansión”, estimó.














