El triunfo de Unión por 3-1 ante Sarmiento en Junín no solo se explica desde el resultado, sino también desde los números. En el Estadio Eva Perón, construyó una victoria que combinó inteligencia, contundencia y carácter para quedar a apenas cuatro puntos de los líderes en la Zona A del Apertura.
Cifras que explican por qué Unión se trajo todo desde Junín
El triunfo de Unión por 3-1 ante Sarmiento en Junín no solo se explica desde el resultado, sino también desde los números. ¡Mirá!
Por Ovación
Prensa Unión
El primer tiempo fue el territorio ideal para el equipo santafesino. Allí marcó diferencias desde la precisión. Si bien el desarrollo fue parejo en intenciones, Unión fue letal: terminó el partido con 13 remates totales y ocho al arco, superando los 12 disparos y cinco del local. Esa diferencia en la puntería marcó el rumbo. Cada avance tatengue tuvo peso real.
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Números letales de Unión
Paradójicamente, el control de la pelota fue de Sarmiento, que cerró con un 58% de posesión contra el 42% de Unión. Sin embargo, ese dominio fue más estadístico que futbolístico. El Rojiblanco supo ceder el balón, pero no el protagonismo en las áreas, donde se definen los partidos.
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En el complemento, el trámite cambió. Unión bajó la intensidad, perdió algo de frescura y el local encontró espacios para incomodar. El Verde empujó, generó aproximaciones y obligó a extremar cuidados. Aún así, nunca logró quebrar la estructura de un equipo que entendió cuándo sufrir y cómo sostener la ventaja.
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Otros indicadores también reflejan el tipo de partido que se jugó. Unión cometió 17 faltas contra 15 de su rival, en una muestra de su esfuerzo por cortar los avances. Ambos equipos vieron cuatro tarjetas amarillas, mientras que en los tiros de esquina el local tuvo mayor presencia (7 contra 2), otro dato que expone su búsqueda en el segundo tiempo.
Pero el dato decisivo estuvo donde importa: la eficacia. Unión necesitó menos control, menos córners y menos tiempo en campo rival para hacer más daño. Golpeó en los momentos justos, manejó el ritmo cuando lo tuvo que hacer y resistió cuando el contexto lo exigió.














