El saliente papa anunció que "se dedicará a la oración" y que su intención no es regresar "a la vida privada", en la última audiencia pública de su pontificado.
Benedicto XVI se despidió: "Dios no dejará que la Iglesia se hunda"
En una mañana de sol radiante, el Papa mencionó "las aguas agitadas" que marcaron sus ocho años de ejercicio, frente a más de 100.000 fieles católicos que asistieron a su histórica renuncia.
"Dios no dejará que la Iglesia se hunda", aseguró Benedicto XVI mientras era ovacionado por la muchedumbre. "Estoy realmente emocionado y veo una Iglesia viva", confió.
El papa Benedicto XVI pidió a los países latinoamericanos y a España orar por los cardenales que deberán elegir a su sucesor.
"Os suplico que os acordéis de mí en vuestra oración y que sigáis pidiendo por los señores cardenales, llamados a la delicada tarea de elegir a un nuevo sucesor en la Cátedra del apóstol Pedro", dijo en español al dirigirse a la multitud de peregrinos de todo el mundo, entre ellos, numerosos latinoamericanos y españoles, que acudieron a la bendición.
La ciudad de Roma, de la que es obispo, se ha volcado con el pontífice y todas las parroquias estuvieron presentes en la plaza vaticana. También asistieron numerosos cardenales venidos ya para el próximo cónclave, arzobispos, obispos y cientos de sacerdotes.














