Colón

De Huracán a Banfield: una cosecha muy escasa

Colón va camino a terminar una Superliga para el olvido, con tres técnicos en el banco y un porcentaje de puntos bajo que hará disminuir su promedio

Sábado 23 de Febrero de 2019

Foto: José Busiemi

Período de conocimiento. Proceso de transición. Asimilación de otra idea. De estas frases se escucharon a menudo en los últimos meses en el mundo Colón.

El inicio de un nuevo camino de la mano de Julio Comesaña, con jugadores que se fueron y llegaron, abrieron un poco de esperanza para acomodar una campaña que de mediocre se va transformando en pobre.

Y si bien no hay que caerle con el peso de la ley al DT uruguayo, la realidad es que sobre 12 puntos en juego, el Sabalero apenas cosechó 4, con aquel triunfo inaugural frente Argentinos Juniors.

Después llegaría la derrota con Lanús, el paréntesis obligado por el virus que afectó al plantel. Al regreso un empate jugando por más de un tiempo con un hombre más en Liniers. Y lo más fresco se vivió este viernes en el Brigadier López.

La queja de Comesaña por el planteo mezquino del Taladro no puede tapar un redimiento que desde ese cotejo ante el Bicho fue de mayor a menor. En definitiva, ese quiebre numérico pareciera haberlo dado la dolorosa derrota del 26 de octubre contra Huracán por 3 a 2, después de ganar 2-0.

Los insultos de Domínguez se transformaron en renuncia a los pocos días. El parche fue Esteban Fuertes, pero ni en los tres partidos oficiales más las dos finales de la Copa Santa Fe, el Bichi pudo obtener un triunfo.

Si hay que pararse ante aquel revés en el Tomás Adolfo Ducó, los números de Superliga para Colón asustan: 9 partidos jugados, apenas un triunfo, cinco empates y tres derrotas (29,62%).

Todavía le quedan a los rojinegros le quedan salidas a Talleres, Aldosivi y Gimnasia. Al Brigadier López vendrán Racing, San Lorenzo y San Martín de San Juan. En el medio el comienzo de otra aventura internacional, en este caso frente a Deportivo Municipal de Perú.

Indudablemente con o sin excusas, por distintos motivos, pasan las fechas, transcurren las semanas, van y vienen los jugadores, pero lo que actualmente puede minimizarse, en un futuro cercano de seguir por este camino, se transformará en un dolor de cabeza en pos de no sufrir sobresaltos a la hora de mantener su lugar en la elite del fútbol argentino.

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