Colón

De no creer: cinco técnicos en cuatro meses

Desde noviembre de 2018 a marzo de 2019 se habrán sentado en el banco sabalero Domínguez, Fuertes, Comesaña, Goux-Bonaveri y Lavallén

Viernes 08 de Marzo de 2019

No es ninguna novedad que en el fútbol la frase acuñada que reza "el técnico es el primer fusible que salta" continúa tan vigente como siempre y obedece a las matemáticas. Siempre es más fácil remover o sacar a una persona que a 30 que conforman un plantel.

Por ello, los entrenadores son los primeros en salir eyectados cuando los resultados no se dan. Aunque en algunos casos, las idas obedecen a renuncias por distintos motivos.

Lo cierto es que la salida de un DT sirve para descomprimir la situación como por ejemplo ocurrió en Colón con la dimisión de Julio Comesaña luego de los resultados, pero fundamentalmente de sus declaraciones.

Pero sería bueno que el árbol no tape el bosque y que la crítica no se reduzca a los desbordes lingüísticos del técnico uruguayo que ya es historia en Colón.

Sería bueno desmenuzar los acontecimientos anteriores y algunas frases que fueron soltando los distintos técnicos que dirigieron este plantel rojinegro que deambula en las últimas posiciones de la tabla.

Lo cierto es que en cuatro meses, por Colón desfilarán cinco técnicos contando a Pablo Lavallén que asumirá el próximo lunes. Eduardo Domínguez se fue el 12 de noviembre luego del empate ante Estudiantes y dos semanas después de llamar "cagones" a sus jugadores durante el cotejo frente a Huracán.

Asumió Esteban Fuertes y luego del último partido del 2018 que el Sabalero fue goleado por Defensa y Justicia 3-0 aseguró: "Al parecer la comodidad a muchos jugadores les cae mal. Hay que traer jugadores con hambre de gloria. Habrá que replantearse un montón de cosas, por algo se van los entrenadores".

Llegó Julio Comesaña en una decisión difícil de explicar ya que no era del perfil que venía buscando José Vignatti. Y más teniendo en cuenta que no había dirigido nunca en el fútbol argentino.

Y el DT uruguayo después de la derrota con Talleres se despachó con: "Los jugadores para mí tienen temor de jugar. Colón tiene 100 años de historia, pasaron técnicos y jugadores y a todos les fue mal".

Fue el principio del fin para Comesaña que duró apenas cinco partidos como entrenador rojinegro. Por eso este miércoles se hicieron cargo Marcelo Goux y Pablo Bonaveri para dirigir al equipo ante Racing.

Y el lunes próximo asumirá Lavallén y dirigirá ante Aldosivi el próximo viernes 15 en Mar del Plata. Es decir que desde el 11 de noviembre hasta el 15 de marzo cinco entrenadores se habrán sentado en el banco sabalero.

Un verdadero despropósito que refleja la crisis deportiva que atraviesa Colón y que se resume también en los errores cometidos por la dirigencia que conduce José Vignatti y por supuesto en el grupo de jugadores.

Resulta llamativo que Colón se fagocite tantos técnicos en poco tiempo, porque si bien el Bichi llegó como interino, la realidad indica que si el equipo hubiese mostrado otra respuesta podría haberse quedado.

En lo que va de esta Superliga Domínguez dirigió al equipo en 12 partidos sumando tres triunfos, cinco empates y cuatro derrotas. Cosechó 14 puntos sobre 36 en disputa con una eficacia del 38,8%.

Luego asumió Fuertes y dirigió tres encuentros en los que sumó dos empates y una derrota. Es decir obtuvo dos puntos sobre nueve con una eficacia del 22,2%. 

Y por último Comesaña con cinco partidos, en los que cosechó un triunfo, un empate y tres derrotas. Apenas cuatro puntos sobre 15 en disputa con una eficacia del 26,6%.

Es decir que ninguno de los técnicos alcanzó ni siquiera el 40% de los puntos en juego. Demasiado poco para un plantel con recambio como el que tiene Colón que sumó siete refuerzos para este 2019.

Por lo cual, sería saludable analizar más de cerca lo hecho por los jugadores y no tanto por los entrenadores que pasaron. Todos ellos se fueron por algún motivo y soltaron frases para tener muy en cuenta.

Seguramente Lavallén estará al tanto de estas cuestiones y sería bueno que actúe en consecuencia. Caso contrario, el flamante técnico con el correr del tiempo puede imitar a sus antecesores. Claro está que no sería lo más apropiado para Colón y su gente.

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