Colón

El partido que debe jugar Colón para seguir en la Copa

Las claves del equipo sabalero que pueden asegurar su pasaporte a los cuartos de final de la Sudamericana

Jueves 04 de Octubre de 2018

A los 180' del partido ante Junior, le quedan 90' y son los más importantes dado que Colón será local y con todo el estadio a su favor. Y si bien como se dice habitualmente dentro de la cancha son 11 contra 11, la realidad indica que en este tipo de definiciones jugar como local es un plus.

Y eso sin dudas que intentará aprovechar el equipo dirigido por Eduardo Domínguez sobre todo si rápidamente se pone en ventaja. Precisamente esa es una clave del partido, el 0-1 lo obliga a Colón de mínima a marcar un tanto y no recibir ninguno para llegar a la serie de penales.

Pero es consciente que recibir un gol puede ser letal para sus aspiraciones ya que lo obligaría a convertir tres. Por ello, lo más lógico y previsible será observar un Colón en ataque pero ordenado del medio hacia atrás.

Recordemos que ante el San Pablo, el Sabalero perdía 1 a 0 y no se vio un equipo desesperado por atacar aún sabiendo que con un gol sellaba su pasaje a la próxima ronda y teniendo en cuenta que el equipo brasileño prácticamente jugaba con 10 hombres porque había hecho los tres cambios y Liziero estaba en una pierna.

Luego en conferencia de prensa Eduardo Domínguez manifestaba que con ese resultado el equipo se sentía bien y que no era conveniente arriesgar demasiado en la parte final.

Obviamente que la virtud de Leonardo Burián en los penales no puede soslayarse de ninguna manera. Desde que llegó el arquero uruguayo contuvo seis disparos desde los 12 pasos. 

Dos ante Deportivo Morón por Copa Argentina, uno ante el San Pablo, dos frente a San Lorenzo en Copa Argentina (uno dentro de los 90' y el restante en la definición) y el restante ante Independiente.

En consecuencia, forzar una definición desde los 12 pasos no es una mala noticia para el Rojinegro y mucho más teniendo en cuenta que lo hace con toda su gente a favor. Y que cuenta con muy buenos ejecutantes.

Otro detalle a tener en cuenta que es Junior pese a manejar bien el balón y tener futbolistas con mucha técnica, en calidad de visitante los resultados no lo acompañaron.

A lo largo de su historia el conjunto cafetero disputó 12 encuentros en Argentina, con 11 derrotas y apenas un empate. No ganó nunca y este año cayó con Boca y Lanús, ambos por 1 a 0.

La cuestión anímica es un factor determinante que entra a tallar en este tipo de definiciones y es allí donde Colón puede sacar ventaja. En Colombia se advirtió un equipo con técnica pero al que es fácil llegarle y que si el Sabalero está preciso puede convertirle más de un gol.

Garantizar el cero en el arco será fundamental para esperanzarse con meterse en cuartos de final. Colón es un equipo de experiencia y la clave pasará por la mitad de la cancha.

Si Matías Fritzler, Franco Zuculini y Marcelo Estigarribia están en una buena noche, Colón comenzará a resolver la cuestión, dado que son la principal usina para generar juego.

La vuelta de Javier Correa es un hándicap, porque si bien hace un mes que no juega, su sola presencia le da un poder de fuego al ataque que no tuvo en el partido de ida en Barranquilla.

A la hora de imaginar un partido, seguramente tendrá similitudes a lo hecho ante Godoy Cruz, es decir presión alta, mucho vértigo en la zona media sin entretener el balón y atacar de manera directa y vertical.

Para ello, será fundamental el rol que asuman Zuculini y Estigarribia como los conductores del equipo y desde allí aprovechar la potencia y velocidad de Chancalay y Correa.

Godoy Cruz y Junior se asemejan en el trato del balón, la ductilidad y el deseo de jugar por abajo, pero también en la fragilidad defensiva y la escasa capacidad para luchar los partidos.

Así las cosas, si Colón hace uso del temperamento y la intensidad puede sacar ventajas como ocurrió en el partido ante el Tomba. Para ello tendrá que hacer un desgaste importante desde lo físico para presionar y asfixiar al rival no dejándolo pensar. 

Jugando un partido similar al que protagonizó frente al Tomba tendrá muchas posibilidades de ganar. Solidaridad, sacrificio, intensidad, contundencia y solidez serán adjetivos a aplicar para sortear el obstáculo llamado Junior.

Colón está a las puertas de otro partido clave en su historia y cuenta con los argumentos suficientes como para festejar. El rival que tiene enfrente de ninguna manera es de temer.

Respetable sí, pero no es ningún cuco como podía serlo el San Pablo. Fe y esperanza es lo que sobra en el mundo Colón para dar vuelta la historia y disfrutar de otra noche de gloria copera.

¿Te gustó la nota?