El mercado de pases de Colón no puede leerse únicamente desde la cantidad de incorporaciones. Con 19 bajas registradas al cierre de la temporada anterior, el club se vio obligado a rearmar gran parte de su plantel, lo que explica un mercado activo y con refuerzos en todas las líneas.
Muchos nombres, una idea: qué revela el mercado de pases de Colón
Tras un recambio profundo del plantel y 19 bajas confirmadas, Colón encaró un mercado de pases intenso para rearmar su estructura de cara a la temporada.
Por Ovación
Colón se vio obligado a un recambio
El cierre del último ciclo dejó un escenario claro: Colón debía reconstruir su plantel casi desde cero. La salida de numerosos futbolistas forzó a la dirigencia a moverse con rapidez para cubrir puestos clave y garantizar alternativas en una categoría exigente como la Primera Nacional. Lejos de una apuesta aislada, el mercado respondió a una necesidad concreta: volver a contar con un plantel numeroso, competitivo y con variantes por línea.
En ese contexto, Colón sumó incorporaciones de manera escalonada. Para el arco llegaron Matías Budiño y Sebastián Olmedo (quien también puede desempeñarse como defensor central). En la defensa se incorporaron Pier Barrios y Sebastián Olmedo como zagueros centrales, mientras que por los laterales arribaron Emanuel Beltrán y Mauro Peinipil por derecha, y Leandro Allende por izquierda.
El mediocampo fue uno de los sectores con mayor movimiento, con las llegadas de Federico Lértora, Ignacio Antonio y Matías Muñoz como volantes centrales, además de Julián Marcioni en un rol más ofensivo. En ataque, Colón reforzó el frente con Alan Bonansea, Lucas Cano y Matías Godoy, buscando alternativas y competencia interna en la zona de definición.
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Un armado que responde al contexto
El denominador común de este mercado es la funcionalidad. Colón no solo necesitaba nombres, sino cubrir roles específicos para sostener entrenamientos, competencia interna y recambio durante una temporada larga y exigente. La cantidad de incorporaciones, en este caso, responde más a una reconstrucción obligada que a una decisión coyuntural.
Con el mercado todavía abierto y algunos jugadores que se sumarán a los entrenamientos en los próximos días, el desafío pasará ahora por ensamblar las piezas y consolidar una base titular. Colón ya cumplió con la primera etapa: rearmar el plantel. El siguiente paso será lograr que ese volumen de nombres se traduzca en funcionamiento y regularidad dentro del campo.












