Colón

Vignatti y su fiel costumbre de sacudir el tablero

El presidente sabalero siempre tiene un as bajo la manga y en cada mercado de pases sorprende con un delantero de jerarquía

Lunes 07 de Enero de 2019

Si algo distingue a José Vignatti más allá de sus virtudes y defectos es que siempre apuesta a ganador e intenta muchas veces lo imposible. A veces lo logra y en otras no, pero su espíritu de competencia y afán por jerarquizar a Colón está fuera de discusión.

Desde que retornó al club, el presidente siempre dio un golpe de efecto para sostener y aumentar la ilusión de los hinchas. En febrero de 2017 se dio el gusto de traer a Diego Vera a quien había querido contratarlo en 2016 y no pudo ya que Independiente no lo quiso negociar. 

Pero insistió y seis meses logró su objetivo de fichar a un delantero de jerarquía que en los primeros tiempos le dio muy buenos resultados al equipo. Para ello invirtió 900.000 dólares, además de un contrato muy importante para el jugador.

A principios de 2018 y cuando parecía una quimera, logró repatriar a Alan Ruiz que tenía varias ofertas, pero decidió jugar en Colón. Luego el nivel del volante no fue el esperado, pero en ese momento resultó una apuesta muy importante, con una inversión altísima en el sueldo del jugador.

Y en ese mismo mercado de pases, puso arriba de la mesa 1.500.000 dólares para adquirir el 50% del pase de Javier Correa quien rindió con goles y encima un año después le dejó a Colón 2.000.000 de dólares limpios.

Con la llegada del 2019 se propuso contratar a Teófilo Gutiérrez por quien hizo una oferta concreta, pero Junior la rechazó y el propio jugador prefirió seguir en Colombia.

Pero mientras surgían nombres de distintos delanteros, Vignatti tenía un as bajo la manga y jugando al misterio sorprendió a todos y sin dudas sacudió el mercado de pases. Logró lo que parecía imposible: sacar al Pulga Rodríguez de Atlético Tucumán.

Un goleador en plena vigencia (marcó ocho goles en 12 partidos) y en el mejor momento de su carrera que es ídolo en el Decano. Sin embargo, el máximo dirigente rojinegro ofreció comprarle el pase y un contrato muy alto por dos años y medio.

Eso hizo que de manera imprevista Rodríguez le dijera a los directivos del Decano que se quería ir y este lunes estará llegando a Santa Fe. Después habrá que ver el rendimiento del Pulga con la camiseta rojinegra.

Pero de lo que no se puede dudar es que Vignatti siempre apuesta fuerte y a ganador. Muchas veces le sale bien y otras no, pero lo intenta siempre y esa es una virtud. Desde la dirigencia se busca dar el salto de calidad y la llegada de Rodríguez así lo demuestra.

La política de Vignatti es clara, dinero que entra por una venta se invierte nuevamente en jugadores con el objetivo de revalorizar el plantel. Una vez más el presidente sabalero aplicó ese modus operandi y dejó con la boca abierta a todos sacando al ídolo de Atlético Tucumán para que se ponga la camiseta rojinegra. Hizo posible, lo que parecía imposible.

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