Luego de condenar a muerte a un colombiano por cargos de narcotráfico, el Estado chino consumo la sentencia e Ismael Enrique Arciniegas fue ejecutado hoy, convirtiéndose en el primer sudamericano sometido a la pena capital en el país asiático.
China ejecutó por primera vez a un colombiano por tráfico de estupefacientes
A Arciniegas, de 74 años, lo detuvieron y condenaron en 2010 luego de que éste reconozca que llevaba casi cuatro kilos de droga a cambio de cinco mil dólares. Su hijo, Juan José, de 35 años, se despidió personalmente de Ismael la noche de ayer. Aseguró que su padre asumió el hecho con serenidad, ya que su ejecución "es como el fin del ciclo" y que su familia sufrió "durante muchos años".
La embajada china en Bogotá confirmó ayer que era imposible frenar la ejecución de Arciniegas. A su vez, la Cancillería colombiana aseguró, a través de su cuenta de Twitter, que "se luchó hasta el último minuto de vida" para lograr salvar a Arciniegas. "Después de varios años de gestiones diplomáticas, las autoridades chinas rechazaron las solicitudes de súplica para conmutar su condena", agregaron.
.@cancilleriacol expresa sus condolencias a los familiares de Ismael Enrique Arciniegas Valencia.Se luchó hasta el último minuto por su vida
— Cancillería Colombia (@CancilleriaCol) 28 de febrero de 2017
Después de varios años de gestiones diplomáticas las autoridades chinas rechazaron las solicitudes de súplica para conmutar su condena.
— Cancillería Colombia (@CancilleriaCol) 28 de febrero de 2017
En 34 países el tráfico de drogas tiene cadena perpetua o pena de muerte. #NoCondeneSuFuturo piense antes de aceptar una propuesta pic.twitter.com/zriHOfpqOE
— Cancillería Colombia (@CancilleriaCol) 28 de febrero de 2017
Actualmente, y según la Cancillería de Colombia, en China hay otros cuatro colombianos condenados a muerte por tráfico de estupefacientes, diez a pena de muerte suspendida por dos años y 15 a cadena perpetua. Además, la cancillería colombiana advierte a los ciudadanos no dejarse tentar por los narcotraficantes, indicando que 34 países imponen la pena de muerte por el tráfico de drogas.












