El País

Del deseo de ganar en primera vuelta al objetivo de “terminar el mandato”

La gravedad de la crisis económica se reflejó en una abrupta caída en las encuestas (del promedio de 30 que tenía como piso bajó a 24 por ciento en intención de votos)

Sábado 27 de Abril de 2019

Los golpes de timón en la estrategia electoral de Mauricio Macri reflejaron la profundidad de la crisis política y económica que atraviesa el Gobierno, que llevaron al propio Presidente a desmentir varias veces en una semana, la posibilidad de bajarse de la reelección, de poner en marcha el “Plan V”, de hacer cambios de gabinete de urgencia y hasta negar un eventual adelantamiento de las elecciones.

En un acto de lanzamiento de su candidatura a la reelección ante un millar de funcionarios en el CCK en marzo pasado, Macri inauguró un discurso de fuerte polarización con su archi-rival Cristina Kirchner: “Estoy caliente con los que proponen soluciones mágicas” y quieren “volver al pasado con mentiras”. También se refería a Roberto Lavagna.

En ese escenario, Macri prometía (en marzo) que en mayo se iba a notar una curva descendiente de la inflación y que la recesión comenzaría a frenarse para dar lugar al tan esperado crecimiento en algunos sectores de la economía a partir de junio y poner fin a la recesión.

Macri comenzó entonces a mostrarse “cerca de la gente”: con videos, visitando vecinos difundidos por las redes sociales, admitiendo la crisis económica en discursos y actos oficiales… Siempre, sosteniendo el acuerdo económico firmado con el FMI que impide intervenir en el mercado cambiaro fuera de la banda de flotación.

Sin embargo, a menos de un mes, la gravedad de la crisis económica se reflejó en una abrupta caída en las encuestas (del promedio de 30 que tenía como piso bajó a 24 por ciento en intención de votos) y derivó en una nueva crisis política.

¿La nueva estrategia?

Macri no se baja de la reelección y evita pensar en un “plan V” porque cree que sería admitir una derrota anticipada.

Por eso, en las últimas reuniones de gabinete -primero Peña junto al asesor electoral Jaime Durán Barba el jueves en Casa Rosada y Macri el viernes en Olivos- llamaron a todos los ministros a “tener tranquilidad y mostrar firmeza” para defender el rumbo económico y terminar el mandato, como primer objetivo.

Una vez restablecida la confianza, se trabajará en recomponer la “competitividad de los candidatos”. “Lo más importante ahora es trabajar en reconstruir la credibilidad y la confianza”, dijo a A24.com una alta fuente del Gobierno que en línea con el discurso inaugurado por Macri y Marcos Peña el pasado jueves.

Reconoció que la nueva corrida cambiaria y la estampida del riesgo país, fueron generadas porque “los mercados dudaron de Argentina” y dieron la espalda al Gobierno, ante la posibilidad de que Macri pierda en las elecciones de octubre frente al “fantasma de Cristina” Kirchner.

“Lo que está en duda es el triunfo del Presidente, eso se manifestó en mucha preocupación de los empresarios y de los mercados que temen a que vuelva el populismo y pidieron la implementación del 'Plan V'", admitieron desde el Gobierno que grafican: “Es difícil medir lo que va a pasar en un balotaje a 6 meses".

“El problema es que está luchando contra un fantasma porque Cristina todavía no confirmó su candidatura” reconocen cerca de Macri aunque creen que Kirchner finalmente se va a postular.

En el Gobierno niegan que la polarización y la confirmación tan anticipada de la candidatura de Macri se le haya vuelto en contra por el desgaste que genera. Aunque no tan convencidos, advierten: “Siempre se supo que los tres (Macri, Vidal y Rodríguez Larreta) iban a ir por la reelección” en sus respectivos distritos.

Se esperanzan con que “una parte de la confianza la puede lograr mejorando la competitividad de Cambiemos y del Presidente". ¿Cuál es la receta de Peña y Durán Barba para eso? Mostrar “firmeza” en la defensa del rumbo económico y el “miedo a volver atrás”; y machacar con que es una “posibilidad cierta ganar la elección primaria en agosto y en octubre el balotaje”.

Estrategia que, sin embargo, hasta ahora se convirtió en un búmeran para la candidatura de Macri porque por un lado, afianzó a Cristina en las encuestas y por otro generó incertidumbre en los mercados. La profesía autocumplida de Cambiemos, se anticipó y afecta ahora al propio Gobierno que busca cómo salir de esa situación de debilidad.

¿Crisis política o económica?

La crisis de confianza en la política derivó entonces en una nueva escalada de la crisis económica. ¿O fue al revés? La lectura del Gobierno fue atribuirle la crisis, al temor a Cristina. Pero no se responsabilizan en cambio de la crisis económica generada por la incapacidad de controlar la inflación y las expectativas.

Se suma la incertidumbre y debilidad política en que quedó atrapado el Gobierno esta semana, que de pensar en ganar en primera vuelta electoral, habla ahora de la necesidad de terminar sin sobresaltos el mandato el 10 de diciembre.

Mientras, la nueva disparada del dólar a $47 genera incertidumbre por un eventual aumento de combustibles la semana próxima. Complica también el prometido pero todavía no anunciado, Plan Ahora 12 para la compra de electrodomésticos y ropa en 12 cuotas sin interés.

Los fabricantes en las últimas horas del jueves suspendieron las ventas de electrodomésticos y autos a los comercios minoristas, desconcertados por los precios ante la volatilidad del dólar.

La próxima no será una semana fácil para el Gobierno, teniendo en cuenta que, tras un leve respiro, el dólar volvió a cerrar el viernes en $47. Y entre el martes 30 y el miércoles 1 de mayo -día del Trabajador- distintos gremios de distintos signos convocaron a un paro y movilizaciones por afuera de la CGT oficialista.

Por Stella Garnica / A24

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