Una nena de 15 años escapó de su casa porque su padre le pegaba y la obligaba a comer desechos de perro en la localidad Tres Cerritos, de Salta. Natalí caminó con su perro las más de 15 cuadras que separaban su casa de la comisaría, se acercó a la mesa de entrada y pidió ayuda para huir de los maltratos de su papá.
El calvario de una nena que escapó de su casa porque su padre le pegaba y la obligaba a comer desechos de perro
Con algunas heridas a la vista y su ropa ensangrentada en la mochila, la nena contó que la noche anterior el hombre, un militar de 45 años, había llegado alcoholizado a su casa y una vez más, se había desquitado con ella.
Primero la obligó a arrodillarse y le pegó con los puños. Después, la puso contra la pared y empezó a patearla con las botas del uniforme del Ejército que llevaba puestas. Más tarde siguieron los golpes con el cinturón y con un palo de escoba.
Además, la obligó a comer la materia fecal del perro de la familia mientras la acusaba de ser una molestia. El hombre la responsabilizaba por el hecho de que su esposa lo hubiera abandonado con su nueva pareja, después de lo cual se había quedado con la tutela.
La Justicia, con la intervención del Juzgado de Violencia Infantil, decidió el traslado de la víctima a un hogar de menores. Al hombre, que sigue en libertad, se le prohibió acercarse a su hija.















