El País

¿Por qué este documento del G20 es un "éxito histórico" para la diplomacia argentina?

El éxito de la diplomacia argentina era que hubiera documento. Éxito o fracaso depende de los objetivos propuestos cuando se inició el camino

Sábado 01 de Diciembre de 2018

Expresar el desacuerdo dentro del acuerdo. Eso es lo que se logró cerrar definitivamente el día de hoy en el comunicado conjunto de los países que integran el G20. Un comunicado que parecía imposible de alcanzar por las diferencias que existen entre Estados Unidos y China por el comercio internacional; y por el desacuerdo entre Estados Unidos y el resto sobre el cambio climático.

Esas diferencias que parecían insalvables fueron reconciliadas por la diplomacia argentina, que logró encontrar la “palabrita” que les permitió a ambos polos en uno y otro tema suscribir un mismo documento. Lo había adelantado a A24.com el sherpa argentino (delegado de Macri en la negociación). Haría referencia en alguno de los puntos a “los países que adhieren al Acuerdo de París” de modo de no comprometer ni ofender a los Estados Unidos. Eso se hizo.

De éxitos y fracasos

El éxito de la diplomacia argentina era que hubiera documento. Éxito o fracaso depende de los objetivos propuestos cuando se inició el camino. Para el mundo el documento quizás no es el ideal. Refleja los desacuerdos en torno a los temas. Para la Argentina éxito era tener a todos adentro del documento.

Por otro lado, se logró acuerdo en todos los objetivos que la Presidencia argentina se había planteado el año pasado, que no eran los temas centrales de controversia: el futuro del trabajo, la infraestructura para el desarrollo, un futuro alimentario sostenible y las cuestiones de género. Sobre todos esos temas casi no hubo disidencia.

“Somos un gobierno que siempre ha estado en minoría y apostamos a llevar a cabo esta tarea como un gran facilitador”, se jactó Macri en el anuncio a la prensa del acuerdo. Y remarcó por qué es tan importante este acuerdo: “En otras reuniones similares no se alcanzó este nivel de coincidencias. Y esto para nosotros es muy importante”.

En diálogo con A24.com el sherpa Pedro Villagra Delgado enfatizó en esta cuestión: “Es el primer consenso en un foro internacional en el año, cuando otros foros fracasaron. Y también un primer acuerdo que involucra a Estados Unidos y China con consensos”. Este consenso podría terminar de sellarse –de manera bilateral- en la cena de este sábado entre Xi Jinping y Trump que algunos ya quieren bautizar como el “Acuerdo de Buenos Aires”. Pretensioso.

¿Cuál es el consenso real de los líderes? “Fueron muchas horas de reuniones, días y meses de los sherpas –dijo Macri- Los acuerdos involucran desde temas de comercio, que la OMC tiene un gran desafío que es modernizarse, eliminar trabas burocráticas y tener mecanismos más simples de resolución de conflictos”, aclaró y reiteró la idea de que “el comercio genera desarrollo, pero lo que se quiere es un comercio justo”.

En materia de comercio, Macri explicó que el problema era la palabra “proteccionismo”, mote que Estados Unidos no quería que le pusieran. “Es la economía más abierta del mundo y no quiere ese etiquetado”, defendió Macri a Trump. “El comunicado marca con claridad que todos apostamos al comercio”.

¿Pero cómo expresa las diferencias ese comunicado? Lo dice claramente.

  • “Reconocemos que ha sido cada vez menos sincronizados entre países”
  • Identifica que “algunos de los riesgos clave, incluidas las vulnerabilidades financieras y preocupaciones geopolíticas, se han materializado parcialmente”.
  • “Tomamos nota de los problemas comerciales actuales”

Medio ambiente, el punto más dificil

El otro tema urticante fue el del clima. “En clima hubo acuerdo en que tenemos acelerar. Va a ser una buena oportunidad para potenciar las metas. Hubo acuerdo en que cada uno siga encarando esos compromisos con un fuerte apoyo a las energías renovables y la eficiencia energética”, enfatizó Macri.

Este fue quizás el punto más oscuro del acuerdo.

Esto dice en el punto 20: “Los signatarios del Acuerdo de París, que también se han unido al Plan de Acción de Hamburgo, reafirman que El Acuerdo de París es irreversible y se compromete a su plena aplicación” (…) Continuaremos abordando el cambio climático, mientras promovemos el desarrollo sostenible y el desarrollo económico. Crecimiento”. Traducción: vamos a impulsar más cuidados del medio ambiente.

El punto 21 en cambio salva a Estados Unidos, diciendo exactamente lo contrario que el punto anterior. “Estados Unidos reitera su decisión de retirarse del Acuerdo de París y afirma su fuerte compromiso con el crecimiento económico y el acceso y la seguridad de la energía, utilizando todas las fuentes de energía…”. Traducción: no nos importa el medio ambiente y seguiremos haciendo lo que queramos al respecto.

¿Por qué es un éxito esa disidencia entonces? Porque en el G20 anterior, en Hamburgo, se acordó un texto que solamente tenía (palabras más palabras menos) lo que dice el punto 20 y un asterisco que decía que Estados Unidos no compartía el concepto. Parece una diferencia técnica menor, pero en diplomacia internacional no es lo mismo estar adentro que afuera del documento. El asterisco es estar afuera.

El último logro del G20 argentino

Se logró hacer en paz, en una ciudad capital y sin grandes disturbios. La Argentina queda en el centro del mundo y muestra una capacidad organizativa en lo que fue el evento internacional más importante de la historia argentina.

Quedan algunos tragos agridulces como las declaraciones Estados Unidos sobre que Macri había condenado las “prácticas depredadoras” de China. Durante todo el viernes la Argentina no terminó de reaccionar ante ese comunicado.

Recién el sábado Macri aclaró: “A nivel local algunos plantearon que íbamos a tener que elegir. No es así. La Argentina demostró que somos capaces de tener muy buenas relaciones con todos los países”

La Argentina sigue apostando al multilateralismo. Y al menos hoy Macri puede colgarse una medalla de gestión, de las pocas que puede colgarse. El lunes volverá a tener que pelear con los Baradel, los Pichetto, los Massa y los Moyano que tanto lo fastidian.

Por Pablo Winokur / A24

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