Según un informe, la educación se ubica en séptimo lugar dentro del ranking de los principales problemas del país y solo 5% de los argentinos consideran a la educación como la principal preocupación. Por delante de esta están la economía, la política, el desempleo y la inseguridad.
Solo 5% de los argentinos tiene como principal preocupación a la educación
Los argentinos comparten dicha preocupación junto con la política, la economía y la inseguridad, entre los principales temas
Solo 5% de los argentinos tiene como principal preocupación a la educación
Además, indica que en el país la preocupación se concentra más entre las mujeres y las personas de nivel socioeconómico alto.
El relevamiento fue realizado por la organización Argentinos por la Educación.
Qué dice el informe de Argentinos por la Educación
“En Argentina, la educación se ubica en el séptimo lugar dentro del ranking de los principales problemas del país, por detrás de temas como economía, política, desempleo, inseguridad, entre otros. La mayoría de las personas encuestadas se muestra insatisfecha con las políticas educativas”, comienza introduciendo al tema.
Seguidamente, sobre cuál es el porcentaje de argentinos que ve a la educación como uno de los mayores problemas del país, marca que “solo 5% de los argentinos considera a la educación como el problema más importante del país”. Además, habla del continente donde expone que “en América latina, el promedio es aún más bajo: 3,4%. A nivel nacional, la preocupación por la educación es mayor entre las mujeres y entre las personas de nivel socioeconómico alto. La satisfacción con la política educativa se mantiene en niveles bajos.
Evaluación del relevamiento
“El informe analiza la evolución histórica de esta percepción en Argentina entre 2004 y 2024. Los datos muestran fluctuaciones importantes: la preocupación por la educación alcanzó picos cercanos a 9% en 2006 y 2011, volvió a crecer en 2017 y luego descendió hasta 3,4% en 2020. Desde entonces, la preocupación volvió a aumentar gradualmente hasta llegar a 5% en 2024”.
Además, “el informe identifica diferencias según variables sociodemográficas”. En este punto detalla que “en Argentina, las mujeres expresan una preocupación ligeramente mayor por la educación que los varones: 7% de las mujeres menciona a la educación como principal problema del país, frente a 6% de los hombres. Además, la preocupación aumenta entre los sectores de nivel socioeconómico más alto: mientras 8% de las personas de NSE alto considera a la educación como el principal problema, entre los sectores bajos la proporción desciende a 6%”.
La preocupación educacional según la edad
“Por edad, los grupos más jóvenes son quienes muestran mayor preocupación relativa”, marca el informe. “Entre las personas de 26 a 40 años, 7% considera a la educación como el principal problema del país, mientras que entre los mayores de 61 años la cifra baja a 4%”.
También, “el estudio incorpora además un análisis sobre la percepción social de la política educativa del gobierno nacional entre 2018 y 2026, a partir de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés. Los resultados muestran niveles de satisfacción bajos y fluctuantes: durante la mayor parte del período, la aprobación de la política educativa nacional osciló entre 20% y 35%”.
Y “el punto más alto de satisfacción se registró entre 2019 y comienzos de 2020, cuando se aproximó a 45%. Luego descendió hasta alcanzar uno de sus mínimos en 2022, con niveles cercanos a 20%. Aunque desde 2023 se observa una recuperación parcial, en marzo de 2026 la satisfacción vuelve a ubicarse alrededor de 28%”.
A su vez, “en comparación con otras áreas de política pública, la política educativa ocupa el octavo lugar en el ranking de satisfacción ciudadana. Solo las políticas de salud y de infraestructura presentan niveles de insatisfacción más altos”.
Conclusiones sobre los resultados observados
El investigador del Conicet y vicerrector de Investigación del CIAS, Santiago Poy, expone: “Aunque la educación es reconocida como una llave para un futuro mejor, ocupa un lugar relativamente secundario entre las preocupaciones inmediatas de los ciudadanos ante otras urgencias sociales y económicas”.
Y en su análisis suma: “Como revela otro informe reciente del Instituto Universitario CIAS, esta tensión aparece con especial fuerza en los barrios populares, donde millones de familias viven en pobreza estructural. En estos barrios, la escuela es foco de múltiples demandas: las personas siguen depositando en ella expectativas de integración y progreso, mientras se le pide también la resolución de problemas sociales cada vez más complejos, muchas veces sin los recursos necesarios para hacerlo”.















