La pretemporada sigue su curso y, a medida que pasan las horas, las novedades se van sucediendo constantemente. Con la premisa de armar una buena base física y futbolística para afrontar uno de
Gambetta no será refuerzo de Colón
los campeonatos más decisivos de su historia desde su vuelta a Primera División allá por 1996, Colón se mentaliza en salir del pozo en el que está sumergido hace casi un año. Para ello es imperioso hacer un exhaustivo trabajo de fondo y, por sobre todas las cosas, afrontarlo con compromiso.
Una de las primeras medidas del presidente Eduardo Vega –además de subsanar las deudas y la sangría económica–, se enfocó en la contratación del nuevo entrenador. Así es como llegó Diego Osella, que venía de dirigir a Patronato de Paraná. Éste fue el primer eslabón de una idea que tiene un solo objetivo: permanecer en la máxima categoría.
Con el vicepresidente Víctor Godano anclado en Capital Federal, se fueron llevando a cabo varias gestiones con el fin de sumar las tres incorporaciones permitidas (son dos, pero se abrió una tercera
por la lesión de Maximiliano Caire) solicitadas por el nuevo conductor. Las prioridades: un defensor, un mediocampista central y un delantero.
Llegó Lalinde... ¿Y Gambetta?
El primero en llegar fue el atacante uruguayo Julián Enrique Lalinde, de 28 años proveniente de Deportivo Pasto de Colombia –quedó en libertad de acción por falta de pago–, quien ayer arregló
todo con la institución, a préstamo por seis meses, y ya se sumó a los trabajos en el predio.
Pero una buena estructura necesita siempre de buenos cimientos y, como un equipo se arma de atrás para adelante, raudamente se hicieron las gestiones para tratar de sumar al peruano Gianmarco Gambetta, de 22 años, quien se desempeñarse en Universidad San Martín de Porres. Pese a que para muchos es un ignoto futbolista, el nombre llegó a manos de los directivos de Colón precedido de buenos antecedentes, incluso formó parte de la Selección de su país en las últimas Eliminatorias.
Cuando todo hacía suponer que se estamparía la firma del contrato del peruano para sumarse al plantel Sabalero, los dirigentes rojinegros dieron un golpe de timón y le bajaron el pulgar por cuestiones estrictamente futbolística. Por su parte, los representantes aseguran que no es así.
Diario UNO pudo averiguar que el nuevo cuerpo técnico de Colón busca sumarle al plantel experiencia en la zona defensiva, por eso se habría frenado la llegada del peruano Gambetta.
Por su parte, el día martes el mismo peruano expresaba a LT 9: “Esta propuesta me llegó de un momento a otro. Justamente yo me mantenía entrenando en la pretemporada con el equipo que había jugado en la última temporada, pero no había firmado nada (la prórroga de su contrato). Y ayer (por el martes) me comunicó mi representante que había un opción de ir a la Liga Argentina para jugar en Colón. Sinceramente ni lo pensé y le dije que sí, que fuéramos para adelante”.
Apenas anoticiado de esto, el férreo marcador central se puso en conocimiento de la situación actual de la entidad, hoy en zona de descenso. Pero así y todo aceptó el reto: “Acá en Perú sabemos
qué club es Colón, porque por ahí pasaron varias compatriotas (Juan Manuel Vargas y Juan Elías Cominges). Sé que es un club muy grande, pero que últimamente, por lo que tengo entendido, está pasando por algunos problemas. De todas maneras, eso no fue impedimento para mí, ya que es un lugar en el que cualquiera quisiera jugar. Me gustó el desafío”.













