Gabriel Furlán, Marcos Di Palma y Juan María Traverso se unieron para referirse a la muerte de Guido Falaschi el domingo en el autódromo de Balcarce, provincia de Buenos Aires. Todos coincidieron en que no se trató de un accidente y que hubo fallas en las medidas de seguridad del circuito.
Aventín confirmó que el año que viene el TC correrá en Balcarce
Por su parte, Oscar Aventín, presidente de la Asociación de Corredores de Turismo Carretera, les respondió públicamente. “Sé que me puedo traer a mi hijo en un cajón, por eso es de muy mala leche hacer leña del árbol caído”, expresó.
“Furlán, Di Palma y Traverso estaban todos juntos en el velorio de Falaschi. Si tienen huevos, que vengan a verme a mí que estoy en todos los autódromos. No como ellos que se sientan a ver las carreras en el sillón”, dijo enérgicamente.
Además, Aventín confirmó que, pese a las críticas, habrá el año próximo carreras en el autódromo de Balcarce, donde sucedió el accidente. “Que se queden tranquilos que habrá carrera en Balcarce, que nos dejen hacer nuestro camino”, dijo. El presidente de la ACTC culpó a Alejandro Urutbey, presidente del Top Race, de las críticas recibidas en las últimas horas.
Aventín resaltó, ante los cuestionamientos sobre la supuesta falta de seguridad en la actividad de la ACTC, que Girolami “chocó de frente a más de 180 kilómetros por hora y salió caminando” y que el Bebu “ya se enteró” de lo que le pasó a Falaschi. “Ellos eran amigos. Lo hicimos asistir por un psicólogo y por médicos, para controlar que no tuviera un derrame”, afirmó.
Sobre el accidente fatal, Aventín explicó: “El rezagado (Larrauri) comete un error gravísimo. No quiero decir mucho más porque las actuaciones no están hechas todavía”.
La despedida de su compañero
Aún conmocionado por la muerte de su compañero de escudería y amigo Guido Falaschi, Juan Manuel Silva contó a través de su cuenta en la red de microblogging Twitter (@patosilvasport) las dramáticas situaciones que vivió el domingo cuando, ni bien producido el múltiple accidente en Balcarce, asistió al piloto que al rato fallecería.
Luego de 48 horas de silencio en las que escuchó y leyó “muchas verdades, mentiras e incoherencias” según su primer tweet del lunes, en el que confirmó que continuará compitiendo con un escueto “voy a seguir”, el Pato escribió en ese mismo mensaje que “no es el momento” aún para opinar sobre lo sucedido.
“Sí les voy a contar lo que viví al llegar al auto de Guido”, anuncia Silva en su siguiente publicación.
“Tenía una rotura en su buzo del lado derecho. Pensé que algún elemento lo había lastimado y me pareció que por esa lastimadura podía tener lastimadas sus costillas y que le costaba respirar”, explicó.
“Sólo atiné a decirle: «Aguantá Guido, aguantá, tranquilizate y tratá de respirar tranquilo». Le levanté la visera del casco y le volví a decir que aguantara. Nunca me habló, nunca miré a sus ojos. Sentí que me escuchaba y que no iba a pasar nada, que sólo estaba aturdido por el fuerte golpe”, aseguró.
Luego comentó: “Se me acercó Ortelli muy asustado y me dijo casi llorando: «Pato, a ésta la veo mal». Yo no me daba cuenta o no me quería dar cuenta. Fui a los boxes. No hablé con nadie, sólo relaté lo que les cuento, nunca dije «me habló». Seguía pensando que no iba a pasar nada, quizás porque no vi los momentos posteriores”.
El corredor prosiguió: “Salimos para el hospital y en el camino sonó el teléfono y llegó la peor noticia. Se fue un señor. Un pilotazo, un amigo, mi compañero de todos los fines de semana al que elegí para que venga al Haz, mi compañero de los kart. El hijo de dos personas excelentes. La última cena del sábado le cociné unos ravioles excelentes y comió dos platos el gordo.
“Estás en el cielo con mi viejo y Filipa, que te van a hacer un auto para que ganes todos los fines de semana. Va a ser difícil seguir. Mis hijos y mi familia me necesitan. Fuerza a sus padres, novia, amigos, equipo, seguidores y colegas. Gracias a todos por el apoyo”, finalizó Silva.















