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La mentira detrás de los nenes que estuvieron atrapados en la cueva

Se conoció la verdad detrás de la historia de los nenes que estuvieron atrapados en una cueva de Tailandia. ¿Cómo lograron salir?

Martes 15 de Enero de 2019

Durante 17 días los nenes que quedaron atrapados en una cueva de Tailandia cuando iban a jugar un partido de fútbol mantuvieron en vilo al mundo entero. Hasta que finalmente lograron salir, tras un enorme operativo de rescate.

Se dijo que los chicos habían salido de la cueva nadando, pero ahora el escritor británico Liam Cochrane publicó el libro “The cave” (“La cueva”) en donde pone en duda que esto haya sido así, y sostiene que todo fue una mentira.

La versión de este investigador es que los nenes atrapados en la cueva de Tailandia no salieron nadando, ni buceando, como siempre se dijo, sino que lo hicieron de otra manera. Los chicos se perdieron en junio del año pasado, y cuando los rescatistas los ubicaron llevaban en la cueva 10 días.

Se trató de un grupo de doce jóvenes y su entrenador del equipo de fútbol. Una vez que los ubicaron, que les dieron comida, medicamentos, y abrigos, comenzaron las tareas de rescate para sacarlos del lugar.

“Si buceamos ahora, algunos podrían morir; pero si no buceamos, todos morirán y solo vamos a recoger 13 cuerpos“, había explicado uno de los especialistas. ¿Cómo sacar a los chicos, entonces? La única solución era sedar a los nenes, colocarles las máscaras de oxígeno, sellarlas con silicona, y que los buzos los cargaran hasta la salida.

Eso fue lo que sucedió, los nenes no salieron ni nadando ni buceando sino de esta manera, y para eso se trabajó con el Dr. Richard Harris, el anestesiólogo Dr. Harry, y su amigo y compañero de buceo Craig Challen, veterano retirado. Llegaron a pedir inmunidad diplomática por si algo salía mal, ya que las probabilidades eran muy pocas.

Al mismo tiempo se montó toda una estrategia para tranquilizar a los papás de los nenes y se les dijo que les iban a enseñar a nadar, en tanto que en complicidad con los medios de comunicación se difundió que cada nene estaría atado a una manguera de aire y nadaría con un buzo de rescate adelante y otro detrás.

Antes de llevar el operativo a cabo se hizo una simulación que resultó exitosa. Luego, los nenes fueron sedados con xanax, ketamina, y atropina. El entrenador escogió a los primeros cuatro para salir. Ninguno imaginaba lo que estaba ocurriendo afuera: pensaron en irse en bicis a sus casas para avisarles a los papás de los demás lo que había pasado.

A los nenes los sedaron y los esposaron, para evitar que se sacaran las máscaras y pusieran en riesgo a los buzos. Cada vez que un nene entraba al agua eran cerca de 30 segundos en los que dejaba de respirar, y todos contenían la respiración hasta que comprobaban que lo había vuelto a hacer y todo estaba bajo control.

“Básicamente eran paquetes con un asa, como una bolsa de compras“, recordó el buzo británico Rick Stanton. De los cuatro primeros solamente uno reaccionó mal a las drogas, tuvieron que esperar, y volver a intentar. Los rescates continuaron al otro día. “Hicieron todo lo correcto para que podamos rescatarlos. Nunca vi un gemido o una lágrima en los ojos. Eran jóvenes muy tranquilos, fuertes y decididos”, recuerda el rescatista Chris Jewell.

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