En un mundo regido por la inmediatez parecería que la ortografía ha dejado de tener relevancia, sin embargo, el escribir textos con coherencia y sin erratas siempre traerá beneficios en todos los ámbitos. En lo laboral, el escribir de forma correcta deja ver a los demás las habilidades y conocimientos que una persona posee; además, ayuda a construir una imagen óptima a través de la cual se puede parecer más serio y confiable.
Ortografía: el consejo es leer mucho para escribir de manera correcta
Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de práctica, por lo que leer puede ser un gran apoyo para mejorar la ortografía
La RAE orienta y determina cómo tener una ortografía correcta
El tener errores de ortografía y sintaxis pueden, por el contrario, dar un pensamiento negativo que hará parecer descuidado o poco preparado. Por otro lado, el tener la capacidad de hacer un texto bien escrito habla también de la personalidad, al mostrar interés por siempre construir un buen puente de comunicación con los interlocutores.
Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de mucha práctica y de conocer las estructuras de la lengua, por lo que leer puede ser un gran apoyo para la riqueza del léxico.
En este sentido, la Real Academia Española (RAE) se ha convertido en la institución más relevante para la regularización lingüística, a través de la promulgación de normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante.
La Fundación del Español Urgente (Fundéu), una institución sin ánimo de lucro que tiene como objetivo el impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación, se ha aliado con la RAE y emite en su página web y de manera constante diversas recomendaciones para que los ciudadanos puedan resolver sus dudas sobre cómo se escribe correctamente cierta palabra, cómo se usa una expresión o tips de temáticas varias.
Usos y ejemplos de una buena ortografía
El verbo separar(se) se construye con la preposición de, no con, cuando significa "establecer distancia o aumentarla entre dos personas o cosas".
No obstante, es habitual encontrar en los medios de comunicación frases como las siguientes: "No tuvieron la capacidad de cruzar el estrecho que los separa con la isla", "La brecha que nos separa con un mundo más civilizado" o "Consolidó su tercer puesto e intentará recortar el minuto que lo separa con el líder".
Según indica el Diccionario del estudiante de la Real Academia Española, cuando el verbo separar(se) significa "establecer distancia (entre una persona o cosa) y otra a la que estaban unidas o próximas" o "interrumpir dos cónyuges su vida en común, por decisión propia o por sentencia judicial, sin que quede anulado el vínculo matrimonial", se construye con la preposición de, no con.
Así pues, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir "No tuvieron la capacidad de cruzar el estrecho que los separa de la isla", "La brecha que nos separa de un mundo más civilizado" y "Consolidó su tercer puesto e intentará recortar el minuto que lo separa del líder".
Por último, cabe señalar que la construcción separarse con es correcta cuando se quiere expresar que dos cosas o personas se separan por medio de otro elemento, como en "Un despacho que se une al salón y se separa de este con un pequeño biombo", o cuando con introduce un complemento circunstancial, como en "Ha decidido separarse con todas las consecuencias".
Otro caso
En la construcción hacer mención, se prefiere la preposición de a la preposición a para introducir el complemento (hacer mención de algo, mejor que a algo).
En diversos medios de comunicación se pueden encontrar frases como estas: "La ministra también hizo mención a la vicepresidenta", "La banda europea hizo mención a los hechos acontecidos en las últimas horas" o "Ambos hicieron mención a un informe elaborado por la UCO".
Según señala el Diccionario panhispánico de dudas, con el sentido de "nombrar o referirse a algo o a alguien", lo más apropiado es hacer mención de. No obstante, explica que también es válido hacer mención a, aunque menos recomendable.
El uso de la preposición a puede deberse a un cruce con la construcción del verbo mencionar, por el que puede sustituirse, que sí lleva la preposición cuando el complemento es una persona ("Mencionó a su hermano varias veces").
Por otro lado, se recuerda que no es adecuado prescindir de la preposición de cuando el complemento es una oración que empieza con que, como ocurre en "En redes sociales se hacía mención que el ciclo estaba cerrado". En esos casos, se incurre en el llamado queísmo.
Así pues, en los ejemplos anteriores, habría sido preferible escribir "La ministra también mencionó a la vicepresidenta", "La banda europea hizo mención de los hechos acontecidos en las últimas horas" y "Ambos hicieron mención de un informe elaborado por la UCO".
¿Qué es la RAE?
Fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE es la institución que busca preservar el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión.
Sus más recientes estatutos (actualizados en 1993), establecen que la función principal de la Real Academia es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.
Este compromiso se ha plasmado en la denominada política lingüística panhispánica, compartida con las otras 22 corporaciones que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.
Actualmente, la institución está constituida por 46 académicos, entre ellos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.
Una de las críticas que se le han hecho a la RAE es su negativa a reconocer palabras o expresiones que han surgido entre las generaciones más jóvenes, sobre todo a raíz de la aparición de las redes sociales. Una de las polémicas más recientes es el reconocimiento del lenguaje inclusivo.
Sin embargo, en el 2020 optó por lanzar el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones de palabras y expresiones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas en cuanto a su uso, tales como neologismos, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, entre otros.
La información contenida en el Observatorio es provisional al no estar contemplada en las obras académicas, por lo que puede verse modificada y cambiar con el paso del tiempo, pero ello no implica que se acepte su uso.
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