Las aguas heladas, el iceberg, la orquesta que tocó hasta el final, "las mujeres y los niños primero". Todo lo que rodea al naufragio del barco Titanic ha sido pasto de la leyenda. Quizá por eso, la titanicmanía en 1998, el año en el que la película de James Cameron batió todos los récords inimaginables tuvo más de pasión por un relato soñado que de recuperación de una tragedia real que hizo perder la vida a más de 1.500 personas. Ocurrió un 14 de abril de 1912, hace 110 años.
Titanic: a 110 años del naufragio y su leyenda
El Titanic
La construcción de la nave
El RMS Titanic fue un transatlántico británico construido como parte de una cadena. Dicha cadena estaba formada por un trío de grandes transatlánticos, cuya primera nave era el RMS Olympic y la tercera el HMHS Britannic. El Titanic fue construido entre 1909 y 1912 en los astilleros de Harland & Wolff de Belfast, y al momento de finalizada su construcción, era el mayor barco de pasajeros del mundo. El barco era propiedad de la compañía naviera White Star Line, conocidos como la clase Olympic.
Dado que el diseño del barco buscaba lo último en lujos y comodidades, sus pasajeros también eran de las más altas esferas sociales. Aunque de todos modos había un sector destinado a la clase más baja, entre los que se encontraban inmigrantes que buscaban un mejor destino.
Entre las comodidades del Titanic se incluían gimnasio, pileta cubierta, biblioteca, restaurantes de lujo, estación de telegrafía y un sector de elegantes camarotes de primera clase.
El momento del hundimiento
A las 23.40 del 14 de abril, el Titanic se encontraba viajando a una velocidad aproximada de 40km/h. El vigía Frederick Fleet vio un iceberg delante a menos de 500 metros y con una elevación de unos 30 metros sobre el nivel del agua. Fleet hizo sonar la campana tres veces y telefoneó inmediatamente al puente de mando.
La llamada fue recibida y el mensaje fue inmediatamente comunicado al primer oficial de guardia, William McMaster Murdoch. Murdoch hizo virar el buque hacia babor (a la izquierda), y por lo tanto dio la orden de girar el timón a estribor (derecha). Según algunas fuentes y declaraciones del momento, Murdoch también mandó a detener las máquinas. Tan solo 37 segundos después, la nave giró pero no se alejó lo suficiente y chocó contra el iceberg a estribor.
En la madrugada del 14 y 15 de abril de 1912, el barco RMS Titanic chocó contra un iceberg que provocó el hundimiento de la nave en aguas congeladas.
En su viaje inaugural, el Titanic cumplió con todo lo que podía fallar: el recorrido del gigante que se decía que ni Dios podía hundir, fue de hecho un completo desastre. En primer lugar, la cantidad de botes salvavidas que había disponibles era sumamente inferior a la cantidad de pasajeros a bordo. En segundo lugar, la negligencia del capitán de tomar el cuenta los informes sobre la presencia de icebergs contribuyeron al accidente.
Finalmente, una vez que la fatalidad era inminente, se inició la operación de evacuación, privilegiando a mujeres y niños de primera y segunda clase. La tercera clase y los miembros de la tripulación fueron los más afectados, falleciendo en su mayoría.
Lo más sorprendente es quizás que el descubrimiento de los restos de la nave se dio siete décadas después, en 1985, cuando una expedición logró localizar el pecio del Titanic, y con ello terminar de investigar los hechos con los que se confirmaron o desmintieron testimonios de sobrevivientes de hacía más de 70 años.
El cine, un eco de la tragedia
Los ricos y los pobres que viajaban en el barco, símbolo y retrato de toda una época, atrajeron enseguida al arte más popular del siglo XX, el cine. La primera cinta que se rodó sobre la tragedia se estrenó poco tiempo después de hundirse el barco. Entre las versiones más raras se encuentran una realizada por el aparato de propaganda nazi en 1943. Hollywood tardó en recurrir al desastre, en los años 50 Fox estrenó un melodrama protagonizado por Barbara Stanwyck y Clifton Webb dirigido por Jean Negulesco. Sin embargo, la mejor versión (al menos en esa década) llegó de Gran Bretaña y de la mano de Roy Baker. Su adaptación de la novela "A Night to Remember", el mejor libro sobre el hundimiento, se estrenó en 1958 y fue alabada por su veracidad documental.
La versión que convirtió en fatídicos amantes a Leo y a Kate, la de 11 Óscar, tuvo un récord de presupuesto (unos 250 millones de dólares de hace un cuarto de siglo) y de taquilla (fue la primera película en superar el billón de dólares de recaudación y en cifras globales seguirá siendo la más taquillera del siglo XX).
Tuvo una banda sonora éxito de ventas (la que más, de hecho) convirtieron Titanic en la palabra que estuvo en boca de todos a lo largo de 1998, cuando la película de James Cameron se fue estrenando a lo largo y ancho del planeta Tierra.

















