Judiciales

Comenzó el juicio oral y público por el femicidio de Rosalía Jara

Juan Valdéz, el único imputado por el femicidio de Rosalía Jara, comenzó a ser juzgado pasadas las 9. Piden la condena a perpetua. La sentencia se conocerá el 3 de agosto

Martes 07 de Julio de 2020

Este martes desde las 8.30 comenzó el inicio del juicio oral y público a Juan Valdéz (40). Se dieron los alegatos de apertura de las partes frente a un tribunal pluripersonal conformado por Mauricio Martelossi (presidente), Norma Senn y Claudia Bressan. Ayer, a un día de empezar a ser juzgado por el femicidio y desaparición de Rosalía Jara, dos de los tres abogados defensores, Jorge Juan Bedouret y Bárbara Reynoso, renunciaron a sus cargos. Quedó solo el abogado Jorge Faisal. El trío llevó adelante la defensa del hombre por casi tres años, y habían adelantado la decisión en la última de las audiencias.

Por su parte, el fiscal que estuvo a cargo de la investigación de los hechos es Gustavo Latorre, quien adelantó que solicitará la pena de prisión perpetua para el acusado y recordó que “es investigado por la autoría del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por haber sido perpetrado por un hombre contra una mujer mediando violencia de género”. La querella, conformada por Carolina Walker y Matías Pautasso desde noviembre del 2019 pedirá la misma pena.

La calificación legal por la que Valdéz llega a juicio es la de homicidio doblemente calificado, por la relación y por ser cometido por un hombre contra una mujer y mediando violencia de género –femicidio–, atribuyéndosele su comisión al imputado en carácter de autor (art. 45 del Código Penal), y por la cual los acusadores solicitan la pena de prisión perpetua.

A partir de este martes se iniciarán las declaraciones testimoniales y la producción de otras pruebas. También se informó que el debate continuará hasta el lunes 27 de julio, siempre a partir de las 8.30. Los alegatos de clausura fueron programados para el jueves 30 de julio también a las 8.30. En tanto, está previsto que la sentencia se dé a conocer el lunes 3 de agosto a las 12.

"No cambia nada porque renunciaron los dos abogados de Rosario (Bedouret y Reynoso) que empezaron a intervenir después, y era algo que ya se sabía. Queda el abogado que es el que más conoce la causa", aclaró por su parte Walker en relación a que Valdés se quedó con un solo abogado.

Además, Walker dijo a UNO Santa Fe que llegar a juicio "es todo un símbolo de la lucha colectiva de las mujeres contra la violencia de género y la impunidad con las que matan y desaparecen mujeres. Esperemos que la sentencia sea ejemplar. Y que los jueces actúen conforme a la prueba que es muchísima y condene de una vez por todas al femicida de Rosalía".

"Estamos bien preparados, estamos yendo a Fortín Olmos para tranquilizar un poco a la familia que obviamente mañana va a ser un día muy importante para ellos. Tenemos muchas expectativas del resultado que yo creo que claramente va a haber una sentencia condenatoria porque las pruebas son por demás de contundentes. Con mucha ansiedad pero a la vez que el caso es muy sólido y que vamos a tener un resultado favorable", agregó hoy sobre lo que será la jornada de mañana.

Juicio en pandemia

Para el juicio oral y público habrá dos salas. En una se va a desarrollar el juicio donde estarán la defensa, la fiscalía, la querella y los jueces. Serán 15 personas en total. En la otra sala se habilitará por un sistema cerrado de audio y video la reproducción en vivo para los medios de comunicación y para los familiares de las víctimas y del imputado. "Queda resolver mañana el tema del pedido de la televisación, que creo que le van a hacer lugar", dijo Walker.

La semana pasada cerca de cincuenta agrupaciones solicitaron a la Corte Suprema de Justicia que sea televisado por la televisión pública. "El femicidio de Rosalía Jara nos ha conmovido profundamente, y hemos acompañado desde el primer momento a la familia y a la comunidad de Fortín Olmos que, desde su desaparición se involucró para lograr esclarecimiento y justicia, proceso para el cual la realización del juicio significa un momento sustancial y determinante", argumentaron en una solicitud formal al Poder Judicial.

Casi queda libre

El 14 de febrero de este año en los tribunales de Vera, el juez Santiago Banegas admitió la acusación formulada contra Valdéz, único sospechoso del asesinato de Rosalía Jara. Fue imputado ese día por "homicidio doblemente calificado por la relación y por ser cometido por un hombre contra una mujer y mediando violencia de género –femicidio–, atribuyéndosele su comisión al imputado en carácter de autor, por la cual los acusadores solicitan la pena de prisión perpetua". En esa ocasión Banegas además rechazó la solicitud de sobreseimiento del imputado realizada por sus defensores técnicos y ratificó la medida cautelar de prisión preventiva. Al mismo tiempo dio admisión también a la mayoría de las pruebas de la querella y de fiscalía, y rechazó algunas otras, como la de corrupción de menores ya que no estaba dentro de las primeras acusaciones.

A partir de ese momento, en el medio de la pandemia por el coronavirus, los tiempos judiciales comenzarona dilatarse y la fecha de tres años en prisión preventiva de Valdéz estaba cada vez más cerca a cumplirse. Si no se elevaba la causa a juicio oral antes de julio el principal acusado quedaría en libertad ya que no existe posibilidad de prórroga.

Todo esto, teniendo en cuenta que Banegas ratificó en febrero la medida cautelar de prisión preventiva a la cual se encuentra sometido Valdéz ya que "el imputado se encuentra a un paso de enfrentar un juicio oral y público en el cual los acusadores solicitarán que se lo condene a prisión perpetua, y ello hace que el peligro de fuga se encuentre aún más latente". Además, dio lugar al argumento de los acusadores sobre "riesgo de entorpecimiento probatorio" ya que "el imputado realizó diferentes maniobras para turbar el normal desarrollo del proceso y para impedir la recolección de evidencias de cargo, tales como borrar de su teléfono celular toda evidencia incriminatoria y hostigar a tres testigos para que modifiquen sus declaraciones".

También el juez dio la razón a los acusadores sobre el agravante de femicidio "cuando sostienen que la situación de vulnerabilidad económica de la víctima, plenamente conocida por el imputado y padre de su hija, quien se negaba a contribuir con la subsistencia" y avaló que existía una relación desigual de poder. La querella argumentó que este agravante tiene que ver con una cuestión cultural, social, económica y de sometimiento sexual ya que "el contexto de género se da dentro de una relación que llevó muchísimo tiempo, que comenzó cuando Rosalía era muy pequeña, que había una situación en la cual Valdez era docente en la escuela primaria en donde asistía Rosalía".

Por último desde la fiscalía se relató que no se investigó solo a Valdés, también a las otras personas que estaban en el bar con ella esa noche, "se han realizado desde escuchas telefónicas ordenadas por el juez, allanamientos y testimoniales" y descartó que se trate de "un capricho, o una película, un invento, una obsesión" por Valdéz como apuntó la defensa del imputado.

La defensa intentó con varios recursos y en diferentes instancias judiciales dejar a Valdéz en libertad y sobreseerlo, pero finalmente no hicieron lugar a sus pedidos en ninguna ocasión. "Estábamos con la incertidumbre que no llegue al juicio antes de la fecha de vencimiento de la prisión preventiva de Valdéz, pero finalmente se llegó y este martes comienza el juicio", relata Walker.

Qué pasó

Valdéz, de 39 años, es el único imputado y detenido por la desaparición y muerte de Rosalía Jara. Se encuentra en prisión preventiva hace casi tres años, primero por retención y ocultamiento de persona –el cuerpo de Rosalía estuvo desaparecido más de un año– y luego por femicidio. Está casado y es profesor de educación física. En el transcurso de la investigación se comprobó que era el padre de la hija que Rosalía tuvo cuando tenía 16. Cuando ella desapareció, a los 19, estaba a días de realizar los análisis de ADN para comprobar la paternidad de la beba y, según la querella, le había pedido que la ayude a mantener a su hija económicamente.

Fue vista por última vez en una garita a la vera de la ruta en la localidad de Fortín Olmos el 1 de julio de 2017 por la noche. Su teléfono celular tenía más de 10 llamadas de Valdéz ese mismo día. Estuvo más de un año y un mes desaparecida, tiempo en que su pueblo y mujeres de toda la provincia levantaron carteles con su cara y la pregunta "¿Dónde está Rosalía Jara?". Sus restos fueron encontrados el 26 de agosto de 2018 en un campo de Vera. Si bien no se pudo determinar en la autopsia la causa de muerte, se confirmó que había lesiones en la zona del cráneo, compatible con una fractura.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario