La fiscal Vivian Galeano imputó este jueves al preceptor de 58 años, Ramón Fratte, denunciado por una alumna de la escuela Nuestra Señora de Lourdes. El hecho quedó caratulado como abuso sexual simple, según se formalizó en la audiencia imputativa realizada en Tribunales.
El preceptor de la escuela Nuestra Señora de Lourdes fue imputado por abuso sexual simple y quedó en libertad
El acusado deberá cumplir la prohibición de acercamiento al establecimiento educativo y a la parroquia
Entre las medidas dispuestas como alternativa a la prisión preventiva, se le atribuyó al imputado la prohibición de acercarse al establecimiento educativo, así como también a la parroquia, tanto en días hábiles como en jornadas en las que pudiera haber algún acto escolar o una misa. La restricción apunta a garantizar que el acusado no tenga contacto con ningún sector del alumnado mientras avanza la investigación.
Las pruebas que sostuvieron la imputación
La fiscal detalló que las evidencias recolectadas hasta el momento incluyen el acta de procedimiento y la declaración de la madre de la víctima, con una posterior ampliación. A esto se sumó la intervención del Servicio Local de Niñez, que brindó un espacio de escucha a la adolescente, instancia en la que la menor relató los hechos atribuidos.
Galeano agregó que se continúa con la organización de entrevistas a los padres de otros menores que, según se reconstruyó, habrían estado presentes en el lugar, con el objetivo de recabar información adicional y evaluar la realización de futuras Cámaras Gesell.
La denuncia de 2024 podría sumar un nuevo cargo
Sobre el antecedente de marzo de 2024, desestimado en su momento por falta de mérito, la fiscal confirmó que se entrevistó con la madre de la menor de aquella causa y que probablemente se avance con una Cámara Gesell, ya que el relato se mantiene en línea con los dichos denunciados anteriormente.
Galeano explicó que, de avanzar de manera positiva esa segunda línea de investigación, funcionaría como un agravante respecto del hecho ya imputado. Esto podría derivar en una nueva atribución por un hecho diferente, lo que no solo agravaría la pena al concursarse los hechos, sino que también aportaría contexto para la corroboración de los relatos y de las dinámicas que pudieran llegar a acreditarse en la causa.














