La situación del Juzgado de Familia de Reconquista entró en etapas de definiciones. Desde hace casi dos años la política posó la mirada en un raid que incluye otros juzgados de familia de la provincia y que serían parte de una jugada del recientemente electo gobernador Pullaro para preparar el terreno para una reforma constitucional que ya saca chispas con la Corte Suprema santafesina.
La guerra por el control de Juzgado de Familia de Reconquista sube la temperatura
El caso Sinchez en Reconquista
Las denuncias presentadas contra la jueza Sinchez se basan en relatos de empleados del juzgado, quienes alegan sufrir supuestos maltratos y retrasos en el manejo de causas de familia. El juzgado ha estado en la mira desde principios de 2022, cuando la diputada María Laura Corgniali inició una campaña pública en los medios exigiendo la intervención del gobierno provincial. Ahora, con el cambio de gobierno, la presión sobre el juzgado se intensifica. En este periodo la diputada Corgniali desplegó una serie de ataques mediáticos contra Sinchez, solicitando al gobierno provincial que intervenga en el funcionamiento del juzgado.
Es preciso señalar que los juzgados de familia operan en un terreno particularmente complicado, con tiempos especiales y limitaciones, como la ausencia de acceso a internet y la carencia de equipos multidisciplinarios para abordar sus casos.
Cynthia Pellegrini, una destacada figura vinculada a la UCR santafesina y conocida como operadora judicial, ha emergido como la candidata señalada para hacerse cargo del Juzgado de Familia de Reconquista. Pellegrini ocupó cargos en el norte provincial durante el gobierno de Dionisio Scarpin y ahora se encuentra en el centro de esta intrincada disputa.
La situación deja entrever una clara influencia política sobre la justicia local, donde la destitución de Sinchez parece ser un paso estratégico para posicionar a Pellegrini en un rol clave.
El contexto general
El gobernador electo Maximiliano Pullaro puso manos a la obra en lo que en declaraciones recientes llamó la “renovación de la Corte Suprema”, una forma elegante de iniciar una avanzada histórica sobre el Poder Judicial santafesino y quedarse con juzgados estratégicos en una jugada que lo enfrenta con la Corte Suprema actual que ya encendió las alarmas.
Una puntada importante se dio en el Senado provincial donde Lisandro Enrico, quizás el senador más cercano a Pullaro hoy en día y futuro miembro de su gabinete, logró alcanzar la media sanción del Nuevo Código Penal Juvenil que prevé procesos penales para menores de edad, hoy no punibles, y que eliminará los juzgados de menores. Todos estos elementos empiezan a dar luz a maniobras del pasado y configuran una verdadera embestida contra los juzgados de familia y sus titulares.














