El fútbol volvió a demostrar su costado más humano. Federico Lértora y Cristian Tarragona fueron parte de una propuesta solidaria impulsada por el Club del Valle, que logró convocar a decenas de familias con un objetivo concreto: reunir alimentos no perecederos para asistir a la vecinal de barrio Pompeya.
Cuando la pelota une: Lértora y Tarragona protagonizaron un gesto solidario en barrio Pompeya
Federico Lértora de Colón y Cristian Tarragoan Unión participaron de una jornada organizada por el Club del Valle, a beneficio de barrio Pompeya.
Por Ovación
El requisito para participar fue tan accesible como significativo: cada asistente debía llevar su colaboración, que luego será destinada al comedor del barrio.
Del asombro a la emoción
La actividad estuvo orientada a chicos de entre 1 y 10 años, quienes llegaron sin saber del todo lo que iba a suceder. La sorpresa fue total cuando se encontraron cara a cara con dos futbolistas de Primera División.
Lejos del protocolo, la jornada se desarrolló en un clima distendido. Hubo firma de camisetas, fotos espontáneas y hasta momentos de juego compartido, donde los protagonistas se mezclaron con los chicos en un picado que desató sonrisas por todos lados.
Una previa cargada de expectativa
Desde la organización, el evento se fue anunciando de manera sugestiva en redes sociales. Primero, con una invitación dirigida a las familias para disfrutar de una tarde diferente. Luego, con un guiño que elevó la expectativa: la presencia de jugadores profesionales.
El resultado fue una convocatoria que superó lo deportivo y se transformó en un punto de encuentro entre la comunidad y sus ídolos.
Compromiso que trasciende camisetas
Tanto Lértora como Tarragona se mostraron cercanos y activos durante toda la jornada, participando sin reservas de cada propuesta. Su presencia no solo potenció la iniciativa, sino que también reforzó un mensaje claro: el rol social del deporte sigue vigente.
LEER MÁS: Marcioni está listo en Colón: "Llego para el fin de semana, pero decide el técnico"
En una ciudad atravesada por la pasión futbolera, el gesto de ambos dejó en claro que, más allá de la competencia, hay espacios donde lo importante es dar una mano.












