Esta Selección Argentina Sub 20 tiene, entre tantos condimentos, contar con un futbolista de Santa Fe como es Agustín Giay.
El abuelo de Agustín Giay se emocionó por su gran presente
Agustín Giay, desde San Carlos al mundo, es el capitán de la Selección Argentina Sub 20.
El chico de San Carlos es referente de este grupo y tiene una hinchada propia que lo siguió en Santiago del Estero, estará en San Juan y donde sea para apoyar al jugador de San Lorenzo.
Raúl Tato Bertosi, abuelo del juvenil, charló con radio Sol Play 91.5 y en el inicio reconoció que "se me caen las lágrimas, son de alegría. Era el sueño de él y de tanta gente, los padres que acompañen a los hijos, que los lleven, que no griten ni peleen. Que se vayan a divertir. Los padres y todos nos enojábamos, pero hay que dejarlo que se divierta. Gracias a Dios le fue bien".
Más adelante, recordó que "lo vieron jugar, lo llevaron a Colón, estaba en Novena, venían las categorías de AFA y cuando fueron a San Luis, lo vio La Paglia, preguntó quien era el padre (Maxi Giay), dijo que quería probarlo en San Lorenzo. Fue una semana, volvió y ya lo hablaron para que se instale en Buenos Aires. Tenía 12 años, terminó la Primaria y fue".
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En otro tramo de la charla, en referencia al capitán de la Sub 20 subrayó: "Vivía en la pensión de San Lorenzo, yo fui con el hermano Nacho, juega en Argentino, no quiere compromiso. Agustín es distinto. En Buenos Aires vive una tía y estaban con él, con 13 años era muy chiquito. Siempre estuvo contenido".
Para luego, ampliar: "Practicaba en dos turnos e iba a la Escuela, en Flores estudiaba junto a los reclutados. Se recibió en la secundaria, con buenas calificaciones. Cuando viene hay 10 chicos que son amigos, están siempre con él".
Su abuelo también reconoció que "cuando le hizo el gol a Boca, explotó todo y mi mujer empieza a leer en Instagram, lo querían conocer, le ponían bastante cosas. Debutó contra Unión el día que se lesionó Gastón González, fui con un par de amigos. Entró como si fuera cuando jugaba en el campito, ellos viven enfrente de una plaza y siempre estaban allí. Tiene la cabeza fría".
En relación a su posición, disparó: "Jugaba de ocho, creíamos que iba a seguir así, mi consuegra lleva un cuaderno cuando empezó a anotar todos los partidos y goles, tiene todo anotado. Estuve en Santiago del Estero, una cosa de locos. La Selección tiene buen pie".










