Esta madrugada de jueves, un automóvil que estaba estacionado en calle Amenábar al 3500, en barrio Sur de la ciudad de Santa Fe, se quemó completamente. Los vecinos que viven en la cuadra escucharon pequeñas explosiones provenientes de la calle y, cuando salieron de sus viviendas, observaron el vehículo en llamas. Ellos mismos denunciaron el suceso a la central de emergencias 911.
Barrio Sur: piromaníacos incendiaron un auto estacionado en la calle y el vehículo quedó totalmente destruido
El ataque ocurrió sobre calle Amenábar al 3500. Vecinos alertaron por explosiones y bomberos confirmaron que el incendio fue intencional. El vehículo sufrió daños totales
Por Juan Trento
gentileza
El auto incendiado en barrio Sur
Minutos después llegaron efectivos del Comando Radioeléctrico y bomberos zapadores policiales, quienes lograron extinguir el foco ígneo. Según el primer análisis de los bomberos, se trató de un ataque incendiario, presuntamente perpetrado por uno o más piromaníacos, y la destrucción del automóvil, un Ford K, fue total.
Incendio intencional
En el primer análisis realizado por los bomberos zapadores, una vez extinguido el fuego, se determinó que no se trató de un hecho casual. Las evidencias indicaron claramente que fue un incendio intencional, probablemente tras el arrojo de un líquido combustible.
Los agentes del Comando Radioeléctrico buscaron testigos entre los vecinos que pudieran aportar información sobre el o los responsables. Además, constataron la existencia de cámaras de videovigilancia, tanto públicas como privadas, en la zona, que podrían aportar imágenes clave para identificar y posteriormente detener a los autores del hecho.
Testigos e imágenes
La novedad sobre el ataque incendiario fue informada a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe, que a su vez dio intervención al fiscal de Flagrancia del Ministerio Público de la Acusación.
El fiscal ordenó la elaboración de un informe técnico de los bomberos sobre las causas del siniestro, la identificación de testigos y el secuestro de imágenes de las cámaras de seguridad de la zona, tanto públicas como privadas.













