A Sebastián, empleado de una reconocida cadena de locales que comercializan carnes porcinas, le tocó vivir dos momentos de suma violencia en ocasión de robo en el comercio ubicado en pleno barrio Candioti Norte, en la esquina de Necochea y Chacabuco.
Le robaron dos veces en tres días y recibió una insólita respuesta de la policía
Por UNO Santa Fe
La semana pasada, tanto el martes como el jueves, y a la misma hora (cerca de las 19) delincuentes armados ingresaron al local comercial caminando y a punta de pistola lo despojaron de sus pertenencias y del dinero recaudado en la jornada laboral.
"El martes, un sujeto mayor de edad, casi de 40 años, ingresó normalmente al comercio cerca de las 19 y sin mediar palabras me apoyó y cargó un arma en la cabeza. Me pidió el dinero de la caja registradora y se fue", comenzó el relato Sebastián y continuó. "Por si fuera poco, el jueves, a la misma hora, dos jóvenes me volvieron a robar exhibiéndome un arma, pero esta vez la situación fue más violenta. Me golpearon, me encerraron en el baño y me llevaron tanto la plata de la caja como mi teléfono celular personal".
Ese jueves, cuando Sebastián pudo salir del baño y tras ser golpeado por los delincuentes, rápidamente pudo acceder a la localización de su celular a través del GPS. El mismo indicaba que estaba en una esquina de barrio San José, en el norte de la ciudad. Llamó al 911 y le dijeron que ratifique la denuncia en la comisaría del barrio.
"Fui corriendo hasta la comisaría 3ra. y al llegar noté a los policías sin ganas de recibirme la denuncia, me daban vueltas y me ponían trabas burocráticas. Finalmente les pedí que me lleven hasta el lugar que indicaba el GPS", recordó con indignación Sebastián y contó la respuesta que recibió: "Te vamos a llevar, pero tenés que saber que no nos corresponde porque no es nuestra zona".
"Nos subimos a un móvil policial y arrancamos hacia el lugar, pero en ningún momento pasaron los 30 km/h. En un momento quedaron parados en un semáforo que daba verde y no arrancaban", relató Sebastián y remató recordando las palabras que cruzó en ese momento con los policías: "Les dije que estaba en verde y me respondieron que me estaban haciendo un favor".
Finalmente la señal de GPS del celular se apagó y la policía junto a Sebastián nunca pudieron llegaron al lugar para recuperar el aparato telefónico y detener a los supuestos delincuentes.















