Los del pasado fin de semana fueron días agitados y de malestar para los comerciantes de barrio María Selva, a la altura de la intersección de las avenidas General Paz y Galicia. Entre el viernes a la mañana y el domingo, tres comercio de la pujante zona comercial fueron blanco de delincuentes; además, en las semanas previas ya se habían sucedido otros casos.
Ola de inseguridad en María Selva: “Pedimos el control policial, es una zona liberada”
En diálogo con Diario UNO, los propietarios de los comercios afectados por la ola de asaltos y robos explicaron que los mayores problemas son “la falta de patrullajes y que los ladrones ya detectaron que pueden escaparse por la zona de las vías, hacia el norte y perderse en el barrio Chaqueño”.
El primero de los robos ocurrió el viernes a primera hora de la mañana. Ladrones rompieron la vidriera de una dietética ubicada sobre calle Galicia al 1.000, y robaron dinero en efectivo. Dos días después, el domingo, ladrones armados asaltaron la pizzería La Nueva Guadalupe, ubicada justo en la intersección de las dos avenidas cuando los clientes almorzaban. En tan solo minutos se llevaron un botín de más de ocho mil pesos, una computadora, dinero y celulares de los comensales.
“Eran dos y entraron con la cara tapada. Hicieron todo en menos de cinco minutos, no nos dieron tiempo a nada”, contó el propietario del lugar. Sin embargo, el raid delictivo de la jornada no había concluido y la panadería Polo Norte, ubicada en la esquina de enfrente a la pizzería, en diagonal, fue el siguiente objetivo de los ladrones.
“Estamos desprotegidos”
En este caso, fue un solo delincuente el que ingresó y amenazó a la empleada del local para que le entregara el dinero de la caja. Se fue con 80 pesos, pero dejando un susto tremendo en la víctima. Ayer, en la esquina de enfrente a la panadería había apostado un policía; sin embargo, los vecinos del lugar dicen que esto no es un hecho frecuente.
“Estamos desprotegidos. Esta es una zona de la que nadie se quiere hacer cargo. Los policías de la comisaría 5ª nos dicen que es jurisdicción de la 8ª y viceversa. Finalmente nosotros no tenemos ante quién hacer la denuncia”, cuestionó Pablo, propietario de un negocio de luminarias.
En el mismo sentido se expresó Lucía, una empleada de comercio, quien contó que la frecuencia de los llamados muchas veces refiere también a arrebatos en la vía pública. “Ahora justo estamos teniendo una cantidad de hechos de robo a mano armada. Pero, generalmente, lo que sucede es que en horas de la madrugada rompen vidrieras y entran a los negocios. Es muy frecuente al otro día ver piedras o cascotes grandes tirados en las veredas con los que evidentemente intentaron entrar a los negocios. Y sino son arrebatos, a la hora de la siesta o a la noche”, contó la joven.
El sábado a la tarde
Por otra parte, el sábado a la tarde ocurrió otro hecho de robo, a unas diez cuadras de distancia de los mencionados anteriormente. En este caso, el blanco de los ladrones fue una casa de indumentaria para chicos ubicada en General Paz y Regis Martínez.















