El tribunal pluripersonal de jueces compuesto por Sandra Valenti (presidenta), Nicolás Falkenberg y Jorge Patrizi, condenó esta mañana a Milton Carabajal, de 20 años, a la pena de prisión perpetua por el delito de homicidio calificado criminis causa, que tuvo como víctima a Leonel "Pajarito" Quinteros, el cuidador de una panadería ubicada en inmediaciones de Pasaje Cayastá y avenida Blas Parera, el 11 de marzo de 2015.
Prisión perpetua para Milton Carabajal, el pibe que asesinó por $300 al cuidador de una panadería
Archivo UNO Santa Fe
Así lo habían solicitado días atrás los fiscales Jorge Nessier y Cristina Ferraro en sus alegatos de cierre, en el marco del juicio oral que llevó al banquillo de los acusados a Milton Carabajal
El caso
Carabajal comenzó a ser juzgado el pasado 14 de agosto en la Sala I del subsuelo de tribunales. Su juicio comenzó luego de permanecer durante dos años en prisión preventiva tras haber sido detenido, el 11 de marzo del 2015 -día del asesinato- por agentes policiales en cercanías adonde fue ultimado con un disparo de arma de fuego Quinteros.
El crimen se dio a raíz de un robo en una panadería -Imperial-. Allí Carabajal ingresó a las 19 y con un revólver calibre 22 largo amenazó al propio Quinteros y a la empleada que se encontraba allí. El mismo los obligó a arrodillarse y a que le entreguen la suma de dinero que se encontraba en la caja registradora.
LEER MÁS: Pidieron perpetua para Carabajal, el pibe que asesinó por $300 al cuidador de una panadería
Con solo $300 que había allí, Carabajal pidió que se los coloquen dentro de una bolsa de papel madera para luego huir. "No me sigan", fue lo que le dijo a sus víctimas y luego se marchó en una motocicleta.
En el camino, "Pajarito" Quinteros, quien oficiaba como cuidador en el comercio, buscó reducirlo y al llegar a la vereda del local comercial Puro Ego, terminó siendo ultimado con un balazo en el frontal del cráneo, por lo que su muerte fue inmediata.
Por su parte, Carabajal escapó a pie del lugar y buscó esconderse en una vivienda en Pasaje Cayastá al 4800. A los pocos minutos, mientras en el vecindario se producía una gran conmoción, el asesino -que en ese entonces tenía 18 años- terminó siendo arrestado por agentes policiales.
Dos años después, hoy fue condenado.














