En la ciudad de Rosario, y como corolario de una extensa investigación iniciada en julio pasado a raíz de amenazas recibidas en establecimientos educativos, pesquisas antinarcóticos de la Policía Federal Argentina (PFA) desarticularon una célula de la organización conocida como Los Picudos, señalada por dejar municiones y mensajes intimidatorios en los frentes de escuelas y otras instituciones de la ciudad.
Rosario: la Federal atrapó a una banda que amenazaba con matar gente en escuelas para conseguir beneficios carcelarios
La organización, dedicada a la venta minorista de drogas en dos barrios rosarinos, respondía al condenado a 13 años por homicidio Cristian Rodríguez, señalado como líder de la banda Los Picudos y detenido en la cárcel de Piñero.
Por Juan Trento
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La investigación fue impulsada por la División Antidrogas Rosario de la PFA
Órdenes desde la cárcel
El grupo respondía al interno Cristian Rodríguez, condenado a 13 años de prisión por homicidio y alojado en la Unidad Penitenciaria N.º 11 del Servicio Penitenciario de Santa Fe (SPSF), en la localidad de Piñero. Según la investigación, desde la cárcel impartía las órdenes para amedrentar a la población y exigir beneficios, mejoras en las condiciones de detención y traslados penitenciarios.
Rodríguez comparte pabellón con integrantes del Clan Cantero, conocido como Los Monos.
Investigación por microtráfico
La investigación fue impulsada por la División Antidrogas Rosario de la PFA, junto con la Unidad Fiscal de Investigación de Microtráfico (Ufemi) del Ministerio Público de la Acusación (MPA), a cargo de la fiscal Alejandra Raigal.
Las pesquisas estuvieron orientadas a desarticular puntos de venta minorista de drogas en los barrios Las Flores y Tablada. A través de distintas tareas de inteligencia, los investigadores establecieron que la célula ejecutaba las directivas impartidas por el líder de la organización desde el establecimiento penitenciario.
Amenazas y coacción contra escuelas
De acuerdo con la investigación, los integrantes de la organización colocaban carteles intimidatorios junto con municiones en escuelas y otros establecimientos de Rosario.
En los manuscritos, los autores condicionaban la paz social a la concesión de mejoras en las condiciones de detención de sus referentes y, ante un eventual incumplimiento, lanzaban una grave amenaza: «Vamos a matar gente inocente en zona norte y zona sur en las escuelas».
Las intimidaciones fueron uno de los elementos que permitieron avanzar en la investigación sobre la estructura que operaba en distintos sectores de la ciudad.
Cuatro aprehendidos
A partir de los datos reunidos durante la investigación, la Policía Federal Argentina ejecutó cuatro allanamientos simultáneos en inmuebles ubicados sobre calle Ayacucho.
Como resultado de los procedimientos fueron aprehendidos dos hombres y dos mujeres, todos mayores de edad y de nacionalidad argentina. Según la pesquisa, los cuatro habrían actuado como brazo ejecutor de la organización en la vía pública.
Armas, municiones y droga secuestrada
Durante los allanamientos, los agentes secuestraron dos pistolas calibre 9 milímetros, 218 cartuchos y dos cargadores del mismo calibre, además de 19 municiones calibre .40 y 14 calibre .38. Algunas de las municiones presentaban cortes artesanales en los proyectiles.
También fueron secuestradas varias dosis de clorhidrato de cocaína, dos balanzas de precisión, un pasamontañas, una motocicleta, dos teléfonos celulares, una computadora portátil y una suma de dinero en efectivo.
La imputación provisoria
Tras el procedimiento, la novedad fue comunicada a las autoridades de la Policía Federal Argentina, quienes informaron lo actuado a los fiscales de la Unidad Fiscal de Investigación de Microtráfico (Ufemi) del MPA.
La fiscal Alejandra Raigal ordenó que las cuatro personas aprehendidas continuaran privadas de su libertad, fueran trasladadas para la correspondiente revisión física en Medicina Legal, identificadas y alojadas en dependencias policiales de Orden Público.
La atribución delictiva provisoria quedó encuadrada en los delitos de intimidación pública y coacción, en concurso con tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, en el marco de la Ley de Microtráfico de Santa Fe N.º 14.239, además de tenencia indebida de armas de fuego y municiones de guerra.
La investigación permanece abierta y los pesquisas continúan trabajando para determinar el alcance de la estructura y la posible participación de otras personas.















