Según informaron fuentes policiales a NA, el cadáver de Yamila Soledad Roldán, de 27 años, fue encontrado esta mañana semi sumergido en un canal que corre paralelo a la calle Presidente Perón, a la altura del cruce con la calle 172, mientras que el de su ex pareja, Alejandro Valdés, fue localizado colgado de un puente, muy cerca el lugar.
Un hombre mató a su ex esposa policía y se suicidó
La hipótesis que manejan las fuentes es que el hombre asesinó a su esposa porque ella lo había denunciado por violencia de género y un juez de familia de La Plata le había prohibido acercarse a ella.
Según las fuentes consultadas, el hecho comenzó cuando Valdés fue a la casa de la mujer que vivía con su madre y su abuela y le dijo que lo acompañara a buscar a la hija de ambos que estaba en la casa de él.
"Al parecer él la engañó para llevarla y le dijo que la hija de 4 años estaba durmiendo en la casa y que fueran juntos a traerla", contó un jefe policial que trabajaba con la víctima. Dos horas después de salir de la casa, la madre de ella hizo la denuncia en la comisaría porque no regresaba y en ese momento empezaron a buscarla por toda la zona.
Un vecino del balneario Palo Blanco, de la localidad de Berisso vio un cuerpo colgando en el puente y dio aviso al 911. Minutos después, la policía llegó al lugar y se encontró con el cuerpo de Valdés colgando de una soga y una moto estacionada a su lado.
Más tarde, efectivos de la policía que rastreban la zona en busca de la mujer, encontraron semi sumergido en el agua el cadáver de Roldán boca abajo y con hematomas en el rostro y en los brazos.
Roldán era oficial civil subayudante administrativa de la Policía Bonaerense y trabajaba en la Jefatura Departamental de Berisso-Ensenada, en tanto que Valdés, trabajaba como técnico en electricidad.
El hombre tenía una restricción judicial de acercamiento de 300 metros a la vivienda de su pareja, luego de las denuncias por violencia que había realizado la esposa y luego de que ellos se separaron a fines del año pasado. La causa está caratulada como homicidio seguido de suicidio y está a cargo de la investigación el fiscal Alvaro Garganta. En el hecho participaron efectivos de las comisarías Primera y Segunda, Defensa Civil y Bomberos Voluntarios.
Los peritos de la Policía Científica lograron constatar que la mujer presentaba hematomas en el rostro y tenía signos de haber fallecido por asfixia por inmersión, aunque desde la fiscalía se ordenó la realización de las correspondientes autopsias para confirmar las causas de la muerte.













