Esteban Borgonovo

Bancó a Sain y dijo que nunca pensaron resolver la inseguridad en 60 días

El ministro de Gobierno dijo que el alto perfil público del responsable de la cartera de Seguridad no es un problema. Dijo no desconocer las quejas de la oposición, aunque pretende construir acuerdos políticos para buscar soluciones de fondo

Sábado 15 de Febrero de 2020

Esteban Borgonovo, ministro de Gobierno, Justicia, Derechos Humanos y Diversidad, salió a respaldar al titular de la cartera de Seguridad en la provincia, Marcelo Sain, quien en los primeros meses de gobierno mantuvo un alto perfil público manteniendo cruces abiertos por redes sociales con la oposición y con el periodismo.

Borgonovo también remarcó que la gestión de Omar Perotti nunca pretendió solucionar los graves problemas en materia de seguridad "en 60 o 90 días" y se mostró a favor de buscar acuerdos políticos con la oposición para poder establecer políticas públicas que trasciendan una gestión de gobierno. Pero hasta el momento, eso parece lejano.

En un diálogo extenso con UNO Santa Fe, el ministro de Gobierno fue consultado sobre el aumento de la violencia y los homicidios en los primeros días del año y dio su visión al respecto.

—Borgonovo, ¿cómo analiza la crisis en Seguridad que atravesó la provincia en estos primeros días de 2020?

—Nosotros siempre fuimos sinceros en eso. Hay una situación de inseguridad grave en la provincia de Santa Fe y es obvio que viene de tiempo atrás. No es para meterlo dentro del estante de la herencia recibida por una cuestión política, si no que es obvio. Es más, cualquiera con buena fe tiene que reconocer que esta demanda insatisfecha formó parte del elenco de razones por las cuales la gente decidió cambiar de color político en el gobierno. Ahí hubo un problema grave que no se pudo solucionar. No digo que no haya habido esfuerzos en ese sentido, si no que la realidad es muy complicada. En ningún caso pensamos que esto se podía solucionar en 60 o 90 días. Estos son problemas que cuando se deterioran gravemente, como en el caso de Santa Fe, y sobre todo cuando algunos sectores como el crimen organizado logran de algún modo arraigarse en una parte de la sociedad santafesina cuesta muchísimo volver a la situación previa. Estamos absolutamente determinados a hacerlo y pensamos que todas estas medidas que se están tomando junto a las tres leyes que enviaremos a la Legislatura van a sentar las bases de una nueva forma de gestionar la seguridad con herramientas acordes a este desafío, con una policía estructurada de una forma más moderna y eficaz y sobre una base de datos ciertos. Para eso se creó un observatorio hace unos días porque esto ya es un desafío que requiere tener información científicamente recabada como para poder planificar medidas de seguridad y después medir si esas medidas tienen los resultados esperados o si hay que corregir. Trabajar de esa forma más moderna, más sobre bases científicas requiere un tiempo y de instrumentos que son los que estamos proponiendo en estos días, algunos más urgentes y otros más de fondo. Pero no tengo dudas de que lo ideal sería llegar a acuerdos políticos de largo aliento en este tema para que podamos tener una política de Estado que supere el plazo de un mandato. Creo que la tarea de lograr seguridad es de largo aliento. Sí creo que nosotros podemos mejorar mucho y que confiamos que en un plazo mediano podamos ver algunos resultados.

—¿El perfil público que tuvo el ministro de Seguridad, Marcelo Sain, le complicó la tarea de lograr esos acuerdos políticos del que usted habla?

—No creo que el problema sea el perfil público del ministro de Seguridad.

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En uno de los momentos más calientes en seguridad, el ministro puso en su perfil de Twitter un fotomontaje, como si fuera el Capitán América.

En uno de los momentos más calientes en seguridad, el ministro puso en su perfil de Twitter un fotomontaje, como si fuera el Capitán América.

—Pero desde la oposición hubo quejas concretas contra Sain.

—Por supuesto, no las desconozco. A mí me parece que, en todo caso, las desinteligencias o tales o cuales declaraciones, que las hubo de ambos lados, que se puedan esgrimir como motivos de distanciamientos tiene más que ver con un proceso de transición que fue poco feliz y que no cumplió los objetivos esperados. Desde ahí arrancó un proceso de distanciamiento y se generó un contexto en el que esta u otras declaraciones sirvieron como ariete para profundizar algunas diferencias. Creo que ahí estuvo la principal causa de esos ruidos.

—¿Y hay autocrítica en el equipo del gobernador Omar Perotti sobre el proceso de transición?

—En lo personal no participé de la transición. Pero por lo que hablé en estas últimas rondas con legisladores creo que al final del camino todos estamos viendo que no nos ayudó. De acuerdo a donde uno ponga la raya la culpa es de uno. Pero antes hubo otra cosa y antes otra y podemos seguir así dando vueltas la rueda. Lo inteligente en estos casos es trazar una raya y, como dijimos en este proceso de conversaciones, no busquemos responsables, busquemos soluciones. A lo que aspiro es que la oposición tenga la misma vocación de buscar las soluciones.

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