La CGT anunció este viernes una movilización al Congreso para el próximo miércoles, en coincidencia con el debate de la reforma laboral en el Senado, aunque descartó —por ahora— la convocatoria a un paro general, tal como reclamaban los sectores más duros de la central obrera.
Contra la reforma laboral: sin paro general, la CGT convoca a una movilización "multitudinaria y contundente" al Congreso
La central obrera marchará el miércoles desde las 15, mientras el Senado debate el proyecto impulsado por el Gobierno. Hubo debate interno y se impuso la postura de los sectores dialoguistas, aunque algunos gremios anunciaron paros parciales.
Contra la reforma laboral: sin paro general, la CGT convoca a una movilización "multitudinaria y contundente" al Congreso
En conferencia de prensa, el integrante del triunvirato, Jorge Sola, afirmó que la iniciativa del Gobierno nacional “ataca y cerca los derechos laborales y colectivos de los trabajadores” y confirmó que la protesta será “multitudinaria y contundente”, con concentración en la Plaza del Congreso a partir de las 15.
El dirigente sindical sostuvo además que la salida al conflicto es “política” más que gremial y trasladó la responsabilidad del futuro de la reforma a los legisladores que deberán tratarla. “Tendrán que poner en claro que defienden los intereses de los trabajadores”, remarcó el titular del sindicato del Seguro.
En ese sentido, Sola detalló que la CGT ya expresó sus objeciones ante más de 16 gobernadores, 35 senadores, 30 diputados, 50 intendentes y representantes de las pymes. También dejó abierta la posibilidad de avanzar más adelante con una medida de fuerza de mayor alcance al señalar que se trata de “una batalla larga”.
El debate interno en la CGT
Las definiciones se dieron tras la reunión del Consejo Directivo de la CGT, donde se evidenciaron las diferencias entre las distintas corrientes internas. Finalmente, prevaleció la postura de los sectores más dialoguistas, que consideran que no es el momento de convocar a un cuarto paro general contra la gestión de Javier Milei.
Entre los argumentos que pesaron en la decisión estuvo el recuerdo del último paro general, realizado en abril del año pasado, que perdió impacto por la falta de adhesión del gremio de la UTA, que nuclea a los colectiveros.
Además, este sector apuesta a introducir modificaciones al proyecto durante su tratamiento legislativo y, de ese modo, reducir su impacto.
Presión de los sectores más duros
En contraposición, gremios como la UOM reclamaban una huelga general y ya realizaron movilizaciones propias junto a las dos CTA, el jueves pasado en Córdoba, y volverán a hacerlo el martes en Rosario.
De todos modos, desde la central obrera se resolvió habilitar a cada sindicato a disponer ceses de actividades, aunque sean parciales, para facilitar la participación de los trabajadores en la movilización.
En ese marco, la UOM confirmó un paro para el miércoles desde las 10, con el objetivo de que sus afiliados puedan marchar al Congreso.













