Política

Los intendentes del Conurbano se le plantan a La Cámpora

No quieren que haya PASO en sus distritos

Sábado 27 de Octubre de 2018

La relación que une a los intendentes del Conurbano con Cristina Kirchner es de supervivencia. Fue así en 2017 y podría volver a serlo el año que viene, cuando el peronismo tenga que definir su estrategia para una elección en la que se ve con chances. Por eso, si bien falta un año para ir a las urnas, en la provincia ya empiezan a conversar sobre el plan de acción.

El primer punto es despejar el camino de las PASO. Los intendentes que van por la reelección (la inmensa mayoría) buscan acordar con el kirchnerismo (por ahora una entidad sin candidatos) que no haya primarias en sus distritos. De esa manera, se ahorrarían los recursos económicos y el desgaste natural de la interna para concentrarse en la contienda general. Por ahí pasa la negociación, por ahora en buenos términos, con La Cámpora.

“Donde haya intendentes propios no va a haber PASO. Ese es uno de los objetivos”, se entusiasman en la Primera Sección, y justifican la postura en “no dividir los votos”. Además, explican, los municipios no quieren destinar fondos para “financiar” la campaña de eventuales rivales internos.

Las tratativas son, por ahora, prematuras. “La idea es avanzar en un frente común con todos adentro, se supone que se va a la unidad, pero no hay nada hablado", aclaran ante A24.com desde uno de los municipios del Oeste. "La palabra ‘acuerdo’ nos queda grande”, se lamentan en otro bastión. En la zona sur (región con alta ascendencia K) convalidan ese estado deliberativo: “Hay unidad de todos los sectores, pero si aparece alguien que quiere jugar no se lo podemos impedir”, se atajan.

En La Matanza, donde suelen cocinarse los lanzamientos y cierres del peronismo, son taxativos. “Donde hay intendentes que reeligen, no va a haber internas”, aseguran ante este portal. Y arriesgan que las primarias podrían hacerse para gobernador y presidente si los distintos aspirantes no se ponen de acuerdo.

Pero hacen una salvedad. Forzosamente tendrá que haber lista única a nivel provincial porque nadie quiere repetir la tortuosa experiencia de Aníbal Fernández y Julián Domínguez en 2015 --con acusaciones que siguen rumiándose hasta hoy--. Al peronismo no le salen bien esas mezclas de republicanismo con sana competencia. “Es más, confío más en la unidad a nivel provincial que para la presidencial”, ensaya un pejotista al tanto de las conversaciones.

Todas estas hipótesis, sin embargo, quedan a merced de la oferta presidencial, que a su vez está condicionada por el frente judicial. El grueso del peronismo bonaerense se piensa el año que viene con Cristina candidata, lo que permitiría que la cadena de aspiraciones territoriales se acomodara casi de manera automática. Por eso el universo K (con apoyo de los intendentes) se esfuerza en construir Unidad Ciudadana en todo el país. Como si ya tuviera resuelto el enigma.

Nicolás Poggi / A24

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