Colón arrancó ayer su segunda semana de pretemporada a las órdenes de Diego Osella, cuya premisa pasa por formar una buena estructura para afrontar un Torneo Final atípico para la vida deportiva sabalera, ya que deberá enfocarse en permanecer en Primera División.
Quiero vale cuatro
A raíz de la debacle económica, el presidente Eduardo Vega junto a sus pares de Comisión Directiva tuvieron que, desde el primer día, comenzar a tapar agujeros por doquier. Después fue turno de contratar el técnico y, consecutivamente, a los tres refuerzos (son dos, pero se abrió un cupo más por la lesión de Maximiliano Caire) para intentar dar batalla durante 19 fechas. Y el entrenador estableció prioridades: un defensor, un volante central y un delantero.
Paso a paso
El primero en llegar fue el atacante uruguayo Julián Lalinde, de 28 años, proveniente desde Deportivo Pasto de Colombia, en libertad de acción por falta de pago y a préstamo por seis meses. Después de ahí, las novedades fueran suscitándose a cada hora.
En un mercado que no mostraba demasiados movimientos, el Sabalero salió decidido en armarse y, casi por inercia, estuvo a punto de contratar al zaguero peruano Gianmarco Gambetta. ¿Por qué apunto? Cuando el jugador tenía las valijas preparadas para viajar con destino a Santa Fe, Diego Osella le terminó bajando el pulgar a raíz de que pretendía una persona con mayor experiencia para cubrir ese puesto. De esta manera se cayó definitivamente la operación.
Ese fue el comienzo de otra historia, habida cuenta que otra vez volvían a sonar los teléfonos en un desenfreno de ofrecimientos. Pero el que siempre tuvo en claro las cosas fue el conducto Sabalero, quien apuntó al rafaelino Wilfredo Olivera. Sin lugar en Quilmes –Blas Armado Giunta ya le habría comunicado que no sería tenido en cuenta–, el marcador tendría su pasaporte de salida desde el Cervecero en busca de continuidad. Por consiguiente, estaría el caer su contratación y Colón sellaría así su segunda incorporación.
Suena fuerte
Ahora bien, luego de lo que fueron las ilusiones de intentar sumar a Adrián Bastía, tratativas que duraron apenas un suspiro (es capitán y titular indiscutido en Atlético de Rafaela), se fue en busca de Hernán Bernadello, actualmente en Montreal FC de la Mejor League Soccer de Estados Unidos, pero su alta cotización echó por la borda cualquier esperanza. Los sondeos continuaron y ayer sonó otra vez un apellido con fuerza para el puesto del mediocampista central (Ovación ya lo había anticipado la semana pasada): el del uruguayo Marcel Novick. El Vikingo (como mejor se lo conoce), de 30 años y de 1,71 metro, es uno de los bastiones de Peñarol de Montevideo y se trata del típico jugador charrúa de corte defensivo, áspero y que se encarga de la mayoría de los relevos. Características más que ideales para el plan que desea plasmar Diego Osella. Comenzó su carrera en Fénix (2005) y luego pasó por Rocha (2006), Tanque Sisley (2006-2008), Villa Española (2008), Rampla Juniors (2009-2011) y Peñarol (2012-presente). Por eso habrá que estar atentos a cómo se presentan las próximas horas en torno a esta posibilidad. No está nada cerrado, pero es bien seguido de cerca. Por las dudas, Ezequiel Videla (Universidad de Chile) aún tiene su lugar guardado en la carpeta de los dirigentes.
No se queda pelado
Pero en esta danza constante de nombres, apareció un apellido rutilante que dejó atónitos a más de uno: Clemente Juan Rodríguez. El ex lateral de Boca y Estudiantes se quedó afuera del proyecto de San Pablo de Brasil, donde apenas jugó un puñado de minutos en la pasada temporada. Es verdad que las credenciales del futbolista son innegables, pero genera incertidumbre su falta de rodaje. Así y todo, Osella no vería con malos ojos contar con un tres de oficio. Hay que tener en cuenta en esa posición cuenta con Cristian Saín (toda su carrera se desempeñó como central, pero por su perfil zurdo comenzó a ser una chance) y Mariano Bíttolo y, por lo que se pudo saber, el orientador tendría en mente ensayar con Lucas Landa por ese sector en una línea de cuatro. Igualmente, para que pueda desembarcar en Colón habría que desechar una de las posibilidades antes mencionadas, ya que sólo se cuenta con tres cupos. Pero ayer también se conoció que podría existir una cuarta incorporación, siempre y cuando se trate de un profesional libre por falta de pago. Entonces eso no atentaría con el plan que venían siguiendo Lalo Vega y compañía.
Rodríguez tiene deseos de ser titular y sumar partidos para estar en la consideración del director técnico de la Selección Argentina, Alejandro Sabella, quien en varias ocasiones lo citó para formar parte de la delegación e, incluso, hasta siendo titular. Por eso el grupo empresario que lo maneja acercó su nombre a Colón. Asimismo, también circula la información que el jugador tendría un acercamiento con River, dejando en claro que “no tendría problemas de jugar ahí”.
Es un tema a tener en cuenta para el Sabalero, que espera que cada eslabón que se une forme una cadena que se espera sea la razón de la permanencia en la categoría.














