Homicidios múltiples

A 25 años del hecho más sangriento de Santa Fe: la masacre de Recreo

Un 12 de diciembre de 1995 un prófugo de la cárcel de Las Flores violó a una adolescente y mató a su madre y sus cuatro hermanos. El hecho conmovió no solo a la provincia, también al país. Quién es el Chajá Ferreyra

Sábado 12 de Diciembre de 2020

Un 12 de diciembre, pero de 1995, en la localidad de Recreo, se produjo el hecho más sangriento que conmovió no solo a Santa Fe, sino que a todo el país y que es conocido como "la masacre de Recreo". Su protagonista, el Chajá Ferreyra, un prófugo de la cárcel de Las Flores, asesinó a una mujer embarazada, a cuatro de sus hijos y violó a Claudia, su otra hija de 14 años.

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Marcelo Ferreyra, alias "El Chajá"

Marcelo Ferreyra, alias "El Chajá"

La fuga de Las Flores

El 1 de diciembre de 1995 se registró una fuga de cinco peligrosos sujetos de la cárcel de Las Flores. El líder del grupo, un soplón de la policía llamado Marcelo Ferreyra alias "El Chajá", inexplicablemente accedió a las llaves que les permitieron franquear con asombrosa facilidad las puertas de salida del penal. Desde un comienzo se sospechó que la fuga pudo haber sido facilitada por la doble condición de Ferreyra de recluso y colaborador de la policía. Otro detalle que reforzó esta idea fue la impunidad que le permitió residir cómoda y libremente en la localidad de Recreo, a pocos metros de la propia comisaría y a escasos kilómetros de la cárcel de donde se había fugado.

La policía no hizo nada por recapturarlo, no hubo búsquedas, fotos o identikit del prófugo pese a la peligrosidad que ya entonces se le atribuía. Tal desidia oficial permitiría que una de las peores matanzas de la historia del crimen en Santa Fe se consumara y que a ella quedara vinculado el nombre de Ferreyra.

La masacre

El 12 de diciembre de 1995, Ferreyra, que debía estar en la cárcel de Las Flores purgando su condena, ingresó a la casa 21 del Barrio Hipotecario de Recreo. En la vivienda asesinó a puñaladas a Nélida Susana Toledo de Vega, quien estaba embarazada de siete meses, y sus hijos Alberto, de 11; Daniel, de 10; Sebastián, de ocho; y Cristian, de un año y medio de edad. A la hija mayor, Claudia Guadalupe Vega de 14 años, la golpeó salvajemente y abusó de ella.

Los investigadores de ese entonces dedujeron que el asesino no mató a la niña para seguir violándola o explotarla sexualmente luego. Supuestamente, el móvil por el que Ferreyra masacró a la familia habría sido la resistencia de la madre de entregar a su hija mayor para que el malviviente la explotara prostituyéndola. Esa fatídica jornada la joven aprovechó que el atacante se quedó dormido para escapar y pedir auxilio.

La noticia trascendió en horas de la tarde, cuando Claudia logró escapar de la vivienda en la que estaba secuestrada. Una vez afuera pidió auxilio a un tío policía, que de inmediato avisó a la comisaría y se fue a ver qué pasaba.

En el lugar se produjo un tiroteo con el atacante, que al advertir la presencia policial intentó fugarse cubriendo su retirada. Intentó escapar haciéndose pasar por un herido mas en el interior de una ambulancia local. En la huida recibió un disparo en su pierna derecha y más tarde fue definitivamente apresado y trasladado al hospital Cullen, mientras los vecinos trataban de lincharlo.

Indemnización a la única sobreviviente

El Estado provincial debió indemnizar con la suma de 1,5 millones de pesos a Claudia Vega, única sobreviviente de la “Masacre de Recreo”. La demanda civil fue iniciada por la joven en 1997 y seis años más tarde la Justicia consideró que el Estado santafesino era responsable de haber incumplido con su deber de custodiar al preso que terminó asesinando a su madre embarazada y a sus cuatro hermanos.

La decisión quedó en firme en la Justicia provincial luego que la Corte Suprema confirmara los fallos de primera y segunda instancia que dieron la razón al reclamo de la mujer.

En aquel momento, el monto indemnizatorio se fijó en 550.000 pesos. Esa cifra, fijada en 2003, se transformó por los intereses en poco más 1.400.000 pesos, suma que quedó firme en segunda instancia.

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