Santa Fe

Algo huele mal en plaza Constituyentes

No es nuevo, los vecinos del barrio lo perciben desde hace semanas. Piden una solución, ya que el olor nauseabundo invade las viviendas y comercios cercanos

Martes 02 de Abril de 2019

Los vecinos de plaza Constituyentes saben que es un problema de difícil resolución y reconocen que ese escenario se repite en otros espacios verdes de la ciudad.

A pesar de ello, advierten que sucede algo que antes no pasaba. Es que "algo huele mal en plaza Constituyentes". Los excrementos de las palomas generan un olor nauseabundo que, al decir de los vecinos, "pareciera vino para quedarse".

Muchos pensaron que podía ser algo de algunos días, sin embargo el hedor permanece e invade las viviendas  y los comercios cercano al lugar.

Curiosamente, la mayor presencia de las defecaciones se presentan en una de las esquinas de la plaza, la que forma Santiago del Estero y 4 de Enero.

Una capa de heces tiñe de blanco toda la vereda y dos árboles. Quienes suelen concurrir al lugar para disfrutar del hermoso parque aseguran que en determinados días, especialmente cuando cae la tarde, miles de palomas se posaban sobre dichos árboles a gorjear al unísono.

El olor nauseabundo en plaza Constituyentes provocó dos cosas: por un lado que muchos santafesinos elijan otro lugar para el esparcimiento y elevó la preocupación de quienes viven en la zona.

Hace dos semanas que una cuadrilla de la Municipalidad concurre con una hidrolavadora con el objetivo de limpiar fundamentalmente la esquina más afectada. Sin embargo, pocos cambios se pueden ver en el lugar.

¿Anticonceptivos?

A principios de marzo UNO Santa Fe dio cuenta de la difusión del documento “Ecoepidemiología de virus de importancia para la salud pública y animal en fauna sinantrópica del centro de la Provincia de Santa Fe”, elaborado por investigadores de Conicet y UNL, en donde se alerta respecto de palomas afectadas con viruela aviar y plagas en espacios públicos de la ciudad, desde el municipio santafesino informaron que se pusieron en contacto con los realizadores de la investigación para conocer detalles del informe.

Fue el subsecretario de Gestión Ambiental de la Municipalidad, Marcelo Cappi, quien adelantó a UNO la intención de “avanzar en un trabajo conjunto y poder no solo acceder a los resultados, sino también a desarrollar este plan que se sugiere y ver cuáles son los contenidos que proponen”.

El funcionario municipal señaló en ese momento que “hay algunas acciones que podemos hacer en lo inmediato, desde una evaluación propia del espacio y una serie de intervenciones que tienen que ver con un control de la superpoblación, que se viene evaluando, no solo en El Palomar, sino también en el resto de la ciudad”.

En esa dirección sostuvo que las acciones están relacionadas con algunos métodos que se están utilizando en todo el mundo, cuya efectividad ha sido probada y “tiene que ver con el uso de anticonceptivos, que se colocan en el alimento. Tiene que hacerse un tratamiento de forma sostenida y crónica”.

Gavilanes al ataque

Los vecinos saben que la superpoblación de palomas no es un problema que afecta solo a plaza Constituyentes y que además no es nuevo en la ciudad de Santa Fe. Perjudica no solo a espacios verdes, sino también a edificios (públicos y privados).

En marzo de 2009, la Municipalidad de Santa Fe implementó un mecanismo ecológico particular para ahuyentar palomas: "la cetrería". Se trata de una disciplina milenaria que ofrece la posibilidad de disponer de aves de presa adiestradas –halcones, gavilanes y águilas, por ejemplo– para poder repetir lo que sucede en la naturaleza cuando estas rapaces se encuentran en un lugar determinado: el natural instinto de conservación del resto de las especies hace que abandonen el lugar o se mantengan inmóviles para evitar ser depredados.

Los gavilanes estuvieron trabajando un tiempo en la explanada de la Municipalidad. La experiencia no dio resultado. Había quienes decían que las palomas no eran espantadas, sino que el ave de presa directamente se las comía.

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