La organización ante los hechos de inseguridad en Altos del Valle quedó demostrada el lunes pasado, cuando un grupo de vecinos socorrió a un pequeño de diez años en el momento en que intentaron robarle su bicicleta.
Altos del Valle: los vecinos diseñaron un sistema de seguridad solidaria
“El lunes le quisieron arrebatar la bicicleta a un chico de 10 años, el chico se negó y gritó. Salió corriendo, le pidió ayuda al padre que salió a buscarlo –relató Jorge Maya, presidente de la Asociación Vecinal de Altos del Valle–. Los efectivos de la subcomisaría 8ª llegaron a los 10 minutos, lo buscaron pero desapareció. El ladrón aparentemente corrió y al llegar a la altura del callejón Mandarín, se introdujo en un campo y desapareció”.
Los vecinos lograron conformar un sistema de seguridad que se basa más que nada en la solidaridad y constante vigilancia.
“Nosotros tenemos un coordinador por manzana que nos informa lo que pasa, los vecinos a veces pasan por ellos antes de comunicarse con el 911, pero hay casos en los que se hace muy tedioso la cantidad de preguntas que la policía le hace al vecino común”. Desde la institución aseguraron que emplean esta cadena de comunicación para resolver los casos de manera más rápida y ágil. El objetivo es acelerar la llegada de los móviles y contrarrestar el hipotético robo de un comercio o una persona en la vía pública.
Desde la vecinal señalaron que desde hace cuarenta y cinco días comenzaron a notar la presencia de gente ajena al barrio (en su mayoría menores de edad), merodeando y observando los movimientos de los vecinos.
Los habitantes definen a su barrio como una zona de gente trabajadora, donde el 90 por ciento de los habitantes sale a diario a trabajar dejando sus viviendas solas.
En los últimos días, la tranquilidad habitual se vio interrumpida por las repetidas escenas de robos y arrebatos en la vía pública. A raíz del episodio que tuvo lugar el lunes pasado, los vecinos denunciaron en la red social Facebook los episodios de violencia que sufrieron a plena luz del día de mano de motochorros.
“Como todo ciudadano que vivimos en la zona norte, queremos estar un poquito más protegidos. Charlamos con el Ministerio de Seguridad y con las autoridades para manifestarles nuestras inquietudes”, recalcó Maya.
Durante los encuentros que se mantuvieron con las autoridades, la organización que representa a los vecinos solicitó en más de una oportunidad la necesidad de contar con la presencia de más móviles policiales. “Nosotros tenemos un destacamento pero no alcanza porque faltan móviles. No necesitamos más que un control para que los intrusos vean el móvil dando vuelta y los intrusos desaparecen”, señaló el presidente de la vecinal.
El objetivo de los vecinos es prevenir los hechos delictivos y no tener que lamentar un robo o una muerte. En ese sentido, los vecinos han propuesto integrar a la gente sin recursos por medio de talleres. “Hemos propuesto a las autoridades realizar talleres de oficio, pero por cuestiones de recursos no se permite a las vecinales llevar adelante esos cursos”, señaló Maya.
“Queremos tener un barrio tranquilo, en paz, con buena convivencia comunitaria, que descansen las familias, que los chicos puedan andar en la calle, dentro de lo posible. En referencia a otros barrios estamos un poquito más tranquilos, estamos preparados para estas contingencias”, finalizó el representante barrial.














