Santa Fe

Barranquitas, la reconstrucción a ocho meses de las tormentas

Tras la voladura de los techos de más de 200 casas en la ciudad de Santa Fe en octubre del año pasado, el barrio más afectado se encuentra una vez más de pie, con viviendas y con servicios.

Domingo 09 de Junio de 2013

No se detecta en los últimos años destrucción semejante por acción del viento en la ciudad de Santa Fe tal como la que tuvo lugar en la primera semana de octubre de 2012. Más de 200 viviendas resultaron afectadas por las intensas ráfagas.

En la primera de ellas, el martes 2 de ese mes, según datos oficiales del municipio hubo 128 familias que sufrieron algún tipo de dificultad en las casas, la mayoría ubicada en la zona norte de la capital provincial. En la madrugada del sábado 6, fueron 99 familias las que se encontraron en esa situación (algunas sufrieron problemas en ambos temporales), en general del sector oeste.

Una de las zonas más afectadas en ambas tormentas fue Barranquitas Oeste, en el sector junto a la autopista Santa Fe–Rosario. Hoy, a ocho meses de estos fenómenos climáticos, las familias del lugar se encuentran una vez más de pie, con un techo seguro y con los servicios necesarios.

En diálogo con Diario UNO, José Luis Zalazar, responsable del área Vivienda y Desarrollo Humano y Comunitario del Movimiento Los Sin Techo, se remontó a los orígenes de ese conjunto de viviendas: “En 2001, el padre Atilio Rosso decidió construir 26 casitas a la vera de la autopista (en Barranquitas Oeste) hacia el norte. Los terrenos son del Estado, ya que el viejo terraplén Irigoyen, que era el que contenía la inundación dejó de ser tal porque se construyó la Circunvalación. Quedaron esos terrenos, que no se inundaban ni se inundan por lluvia porque hay un reservorio cerca”.

“Atilio construyó 26 casitas con la intención de hacerlo más adelante también en Barranquitas Sur. Por ayuda mutua, esfuerzo propio, con todo lo necesario, fueron viviendas dignas. Fuimos muy criticados pero era un símbolo. Hoy en día, los que tenían 10 años cuando se levantaron esas casas, tienen 23. Pasaron todos estos años con vivienda, luz y agua. De otro lado de la autopista siguen sin nada. El año pasado, después de más de una década, pasan estas tormentas y destruyen algunas de las viviendas por completo”, continuó.

Tras la resolución de lo más urgente ante el terrible escenario, se comenzó a pensar en una verdadera reconstrucción, en el proyecto original del padre Rosso: “Tras la tormenta, el intendente José Corral; el coordinador del Movimiento, José Luis Ambrosino, y yo, fuimos urgente al lugar. Luego de la emergencia, Los Sin Techo pensamos en una reconstrucción más definitiva, en que esas familias volvieran a tener todo. Pudimos así construir con cielorraso, instalaciones sanitarias, machimbre, tanques, techos, como estaban al principio, en 2001”.

—¿Cómo se logró llevarlo adelante?

—Felizmente la gente ayudó y logramos que después de estos meses vuelvan a ser las casitas de antes, con la satisfacción de que el municipio se comprometió a hacer cordón cuneta y una calle de cierre. Corral nos dijo que levantarán 40 lotes hasta calle Pedro Centeno (son unos 200 metros), para que podamos hacerles casas a los otros 40 ranchitos que estaban abajo.

—Y económicamente, ¿cómo se sostiene el proyecto?

—La Municipalidad reacondiciona la tierra y les da el título de propiedad a las familias, el gobierno provincial financia las casas y nosotros, Los Sin Techo, hacemos lo más difícil, la construcción de las viviendas, con los vecinos. Los recursos para la reconstrucción de las primeras 26 casitas de Barranquitas los dio el Estado provincial, fueron 382 mil pesos. Es mucha la gente beneficiada, porque en promedio viven cinco a seis personas por casa, y muchos son chicos.

Nuevas viviendas

“Este proyecto de las 40 nuevas casas en Barranquitas Oeste es el mismo que acordamos con la provincia en Villa Oculta y en Barranquitas Sur. Es cuestión de decisión política, que es que Los Sin Techo siempre tratamos que se logre. Sumado a eso, enfrente, en Barranquitas Sur, donde el Movimiento tenía la guardería, la Municipalidad construye un jardín modelo, para que vayan todos los nenes de ambos barrios. Entre las nuevas casas, la reconstrucción de las anteriores y el jardín modelo, los chicos van estar bien atendidos”, explicó Zalazar.

Y concluyó: “Mientras haya decisión política, el problema de la marginalidad se puede resolver con una ONG que tiene 27 años en el barrio. La Municipalidad con la tierra y los títulos, que es algo que veníamos pidiendo desde hace 20 años; que la provincia nos financie, y nosotros, haciendo lo que aprendimos en tantos años. Es lo más cercano a la Justicia”.

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