Julieta Alvarez Arcaya
Berensztein: “Hoy la economía es la principal preocupación de los argentinos”
Diario UNO de Santa Fe
Invitado por la unidad de negocios de Santa Fe del Grupo Sancor Seguros, Sergio Berensztein, doctor en Ciencia Política, reconocido consultor y analista político, disertó en la ciudad ante clientes de la firma y público en general. Durante su visita habló de la imagen que tiene la sociedad argentina del Gobierno Nacional, al tiempo que se refirió a resultados de estudios de la consultora que dirige, Poliarquía.
—¿Qué preocupa a la sociedad argentina?
—Cuando se pregunta, en forma espontánea la inseguridad aparece en primer lugar, sobre todo por los casos que estamos viendo diariamente por los medios, esto alarma cada día más. Se evidencia que aumentan los delitos contra la propiedad, y esto es porque existe una percepción que es que hubo tanta fuga de divisas que mucha gente tiene el dinero en su casa y no en el banco. Sin embargo, hoy la economía es el principal tema de preocupación de los argentinos, esto se traduce en inflación, desempleo, no me alcanza el salario, no me alcanza la jubilación. El deterioro es generalizado.
Hay un malestar creciente en algunos grupos que antes no aparecía, y es un malestar que se está esparciendo rápidamente. Es cierto que las manifestaciones concretas como cortes de ruta, manifestaciones espontáneas, cacerolazos han sido acotadas e incomparables como lo que se ha vivido en 2008 o 2001 pero estamos en un escenario en que sí la desaceleración se profundiza.
Como algunas estadísticas sugieren vamos a tener un año de muchas tensiones, por eso me parece un poco apresurado que la política empiece ya a discutir la sucesión presidencial. En algún sentido forma parte de la gimnasia de la política de cuando hay problema se cierra, se aísla y empieza una dinámica como de ignorar la agenda ciudadana. Me parece que esto es un riesgo enorme. Creo que hay tiempo de que el Gobierno reaccione y advierta que hay un cambio muy importante en el clima, que hay tensiones que tiene que enfrentar y que hay problemas que no puede seguir escondiendo debajo de la alfombra, en particular la inflación.
—¿Cómo influyen las decisiones como la expropiación de YPF en la imagen de la Presidenta?
—Hemos visto decisiones trascendentes que implican mucho de liderazgo, como en su momento el tema de las AFJP, el pago al Fondo, Aerolíneas, y ahora YPF, donde hubo un alto consenso en los sectores políticos y en la sociedad argentina. En el caso de YPF, identificamos que aproximadamente un 62 por ciento de la sociedad avalaba la expropiación, mientras que un 32 por ciento se oponía de forma bastante fuerte, a algunos lo sorprendió este rechazo, sobre todo por lo que significa. No fueron medidas menores.
En cuanto a cómo influye esto en la imagen de la Presidenta y a la confianza en el Gobierno, esto contribuyó a que la imagen dejara de caer y haya subido dos o tres puntitos. Sin embargo, este mes vemos otra caída importante en todos estos indicadores de opinión pública, un deterioro bastante fuerte cuando uno mira el proceso diciembre-junio, bastante parecido al del conflicto con el campo en la magnitud de la caída. Es cierto que la Presidenta arrancó con una imagen muy superior (en diciembre era de 70 puntos), pero la caída fue muy pronunciada y no solamente por cuestiones económicas sino que la tragedia de Once y el escándalo Boudou-Ciccone tuvo implicancias serias en la medida de que instala la cuestión de la corrupción en la agenda pública. Esta cuestión había pasado a un segundo plano desde la muerte de Néstor Kirchner y Boudou la trajo de vuelta, eso puede tener consecuencias aún más negativas si la recesión se profundiza.
—¿Podría no recuperarse?
—El kirchnerismo ha sufrido caídas pronunciadas y se ha recuperado. Durante el conflicto con el campo la caída fue de 36 puntos. Estuvo mucho tiempo con una imagen negativa y luego comenzó a recuperarse. Es cierto que la muerte de Néstor Kirchner le implicó a la Presidenta un salto espectacular, y lo digo con respeto, pero ya venía recuperándose de antes.
—¿Cómo cree que va a ser tomada la decisión de pesificar la economía?
—No sabemos exactamente qué va a hacer el Gobierno. Hay muchos borradores pero no proyecto claro. No tenemos la regulación para saber cuál va a ser la reacción de la sociedad frente a esto. Lo que sabemos, analizando esto con perspectiva histórica y comparada, es que intentar pesificar de la noche a la mañana suena por lo menos voluntarista. Ojalá la gente confiara en el peso, pero no lo hace no por una cuestión de capricho sino porque la experiencia individual y colectiva de la sociedad argentina es que el que ahorra en pesos pierde y el que ahorra en dólares gana.
Ojalá que esta vez sea distinto pero me parece que hay un problema de credibilidad muy fuerte, esto implica la falta de dólares. En estos años Argentina tuvo un ingreso de esa divisa extraordinario gracias al boom agroindustrial y se fue por desconfianza. Las raíces de esa desconfiaba están siendo atacadas por el Gobierno, en particular la inflación. Si no se combaten las causas de esa desconfianza (la inflación es una de ellas, no la única) me parece que va a ser otro proyecto fracasado.
Temas de coyuntura
—¿Cómo analiza la puja por la sucesión presidencial que ya se percibe?
—Me parece que es un poco apresurada. Estamos empezando la segunda presidencia de Cristina, apenas meses, y ya hay especulaciones sobre si se presenta o no, y si habrá reforma de la Constitución. Se percibe una especie de apresuramiento, aunque entendible en el contexto actual.
—¿Quiénes aparecen en este contexto?
—Hay que señalar algo que es notable en la proyección de la candidatura de Daniel Scioli gobernador de Buenos Aires (actual gobernador de Buenos Aires). Hasta ahora él ha sido prudente y empujado por los tensores en la provincia de Buenos Aires. Claramente hay un proceso de realineamiento dentro del peronismo que tiene consecuencias en la fortaleza de la Presidenta.
Uno ve que este nuevo Scioli está capitalizando el desgaste del liderazgo de Cristina y abre un camino para que muchos kirchneristas vuelvan. Se ve una Presidenta que está abandonando un poco al equipo original que llevó a su marido (Néstor Kirchner) al poder y ese equipo está como regresando pero de manera individual, no como tal, y eso proyecta obviamente Daniel Scioli.
—¿Por fuera del peronismo aparece alguna alternativa con chances para 2015?
—Por ahora no, pero el Frente Amplio Progresista hizo una elección muy razonable y es un piso interesante para construir, sobre todo si el radicalismo que había ido por afuera ahora aparece más cerca y con más intención de repetir la experiencia de esta provincia. De esta manera, el volumen de votos puede subir significativamente. Ahí hay un foco de oposición que hay que monitorear.
Y el otro, por supuesto, es Mauricio Macri que en esta provincia también tiene un candidato que puede traccionar muchos votos. Estamos hablando de Miguel del Sel. Esos son los dos espacios que en principio parecen por afuera del peronismo, o con el peronismo pero fuera del oficialismo.












