La denuncia por la presunta caza ilegal de aves en la laguna Setúbal no quedó limitada al episodio protagonizado por Milton Espeche y la repercusión que tuvo en redes sociales.
Caza ilegal en la Setúbal: el episodio reavivó el reclamo por la falta de controles y el pedido de declarar reserva natural a la laguna
La denuncia contra Milton Espeche por presunta caza ilegal volvió a poner el foco sobre la protección de la fauna en la laguna Setúbal. Desde Ceydas cuestionaron la falta de controles y advirtieron por el impacto sobre las aves migratorias.
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El hombre denunciado por la ONG entrerriana
El caso volvió a abrir un debate más amplio sobre los controles, la protección de la fauna y el lugar que ocupa la actividad cinegética en un ambiente de alto valor natural para la región.
Desde el Centro para el Estudio y Defensa de Aves Silvestres (Ceydas) reclamaron mayores controles por parte de los organismos provinciales y cuestionaron que una actividad prohibida en ese sector de la ciudad pudiera desarrollarse sin ser detectada.
En paralelo, desde la Federación Santafesina de Caza y Tiro Deportivo marcaron una posición contraria a la caza fuera de la normativa y plantearon una propuesta que, en este punto, coincide con el reclamo ambientalista: que toda la laguna Setúbal sea declarada área de reserva natural de usos múltiples.
El reclamo por los controles
Gabriel Bonomi, integrante de Ceydas, sostuvo que el episodio expuso “la absoluta falta de control” por parte del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático. Según señaló, el hecho ocurrió a unos 2.000 metros de las oficinas de esa dependencia provincial y los disparos podían escucharse desde distintos sectores de la ciudad.
Para Bonomi, la situación resulta especialmente preocupante porque la caza está prohibida en el departamento La Capital y, según su descripción, no se trató de un episodio aislado o difícil de advertir, sino de una sucesión de disparos que podía percibirse a distancia.
“Yo creo que alcanzaría con que cumplan con su trabajo”, sostuvo el referente de Ceydas al ser consultado sobre si el pedido de disculpas y la denuncia presentada por la Provincia resultaban suficientes.
El planteo de la organización ambientalista va más allá de lo ocurrido en la Setúbal. Bonomi advirtió que el Ministerio de Ambiente tiene jurisdicción sobre todo el territorio provincial y planteó qué puede estar ocurriendo en otros sectores donde también se desarrolla actividad de caza.
“Yo entiendo que en la provincia de Santa Fe hay un descontrol absoluto en materia de caza”, afirmó, al considerar que el episodio conocido públicamente puede ser apenas una muestra de una problemática más amplia.
El impacto sobre las aves
Para Ceydas, el principal problema no es solamente la infracción a las normas de caza, sino el impacto que puede generar sobre un ecosistema utilizado por distintas especies de aves.
Bonomi explicó que la laguna Setúbal funciona como un sitio de escala para numerosas especies migratorias. Allí encuentran alimento y recuperan energías antes de continuar sus desplazamientos.
Entre esas especies mencionó a los patos y señaló que, de acuerdo con la información que manejó la organización, en el episodio denunciado fueron abatidas aves correspondientes a 10 especies de patos, siete de ellas protegidas por la Ley provincial 4.830.
La preocupación ambiental se vincula, de esta manera, no solamente con la cantidad de ejemplares afectados sino también con la condición de la Setúbal como espacio utilizado por aves migratorias y por especies que cuentan con distintos niveles de protección.
La Federación de Caza también pide proteger la Setúbal
La discusión incorpora una particularidad: el reclamo para darle una mayor protección a la laguna no proviene únicamente de organizaciones ambientalistas.
Néstor Baldacci, secretario de la Federación Santafesina de Caza y Tiro Deportivo, sostuvo que la institución está “totalmente en contra” de situaciones como la denunciada y aclaró que la Federación defiende la actividad de la caza siempre que se desarrolle dentro de las normas vigentes.
“Nosotros promovemos la actividad siempre y cuando sea dentro de la normativa, respetando la naturaleza, respetando los cupos, respetando las zonas donde se puede realizar la actividad y no haciendo todo lo contrario”, explicó.
En ese sentido, Baldacci estableció una diferencia entre quienes desarrollan la actividad respetando las reglas y quienes lo hacen de manera clandestina. Para la Federación, estos últimos son furtivos, ya que actúan sin respetar especies, zonas, cupos ni legislación.
Pero además recordó que la propia institución viene reclamando desde hace años una protección especial para la laguna Setúbal.
Según relató, en 2022 la Federación presentó ante el Ministerio de Ambiente un proyecto para que toda la laguna Setúbal fuera declarada área de reserva natural de usos múltiples. El pedido, indicó, fue renovado luego de la llegada de las actuales autoridades provinciales, aunque hasta el momento no recibieron una respuesta ni una resolución al respecto.
“Entendemos que es muy necesario preservar los hábitats naturales y las especies naturales”, sostuvo Baldacci.
Caza legal, caza furtiva y controles
La Federación también buscó separar el episodio de la actividad de caza regulada. Baldacci explicó que, además de la práctica individual, existe una actividad económica vinculada al turismo cinegético, que —según señaló— se desarrolla bajo determinadas normas, cupos y controles.
En ese punto, sostuvo que existen controles sobre la actividad, aunque reconoció que la extensión territorial de la provincia y los recursos disponibles dificultan una cobertura permanente.
“Los recursos disponibles para realizar los controles son siempre escasos”, planteó.
Para graficarlo, comparó la situación con los controles de alcoholemia: existen operativos y mecanismos de fiscalización, pero eso no significa que todas las personas cumplan permanentemente con las normas.
Baldacci sostuvo además que se realizan estudios poblacionales de las aves en la provincia y en coordinación con otras jurisdicciones del Litoral y la región pampeana. Según afirmó, esos relevamientos indican que las poblaciones de las especies habilitadas para la caza se mantienen estables.
Al mismo tiempo, aclaró que existen especies en riesgo de extinción que no deben ser objeto de caza.
Una discusión que vuelve a la Setúbal
El episodio denunciado volvió a colocar a la laguna Setúbal en el centro de una discusión que excede a una persona y a una denuncia puntual.
Por un lado, Ceydas reclama controles más efectivos y una mayor protección de la biodiversidad, y advierte sobre la presencia de aves migratorias y especies protegidas. Por otro, la Federación Santafesina de Caza y Tiro Deportivo sostiene que la actividad cinegética debe desarrollarse dentro de la normativa y, al mismo tiempo, reclama desde hace años que la Setúbal sea incorporada a un régimen de reserva natural.
Así, un pedido que habitualmente aparece asociado al sector ambientalista encuentra también un respaldo desde una organización que representa a cazadores: que la laguna Setúbal tenga una figura de protección que permita preservar sus hábitats y especies.
La discusión que dejó el episodio, entonces, no se limita a determinar qué ocurrió aquel día. También pone sobre la mesa qué controles existen actualmente, cómo se protege un ambiente utilizado por aves migratorias y qué decisión tomará la Provincia respecto del pedido de convertir a la Setúbal en un área de reserva natural de usos múltiples.
















