La tarjeta de crédito se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales medio de pago elegidos por los consumidores, pero en algunos casos el plástico puede generar muchos dolores de cabeza. Uno de los principales problemas que se registran en la actualidad, está relacionado con la facturación errónea tanto de bienes como de servicios. Así lo aseguraron desde la Defensoría del Pueblo en diálogo con Diario UNO.
Cómo actuar ante abusos por medio de tarjetas de crédito
Desde el organismo aseguraron que la mayor cantidad de protestas por parte de los consumidores están relacionadas a los reclamos sobre compras que no han realizado, tanto dentro del país como en el extranjero. En este último caso la facturación se realiza en dólares.
Lo primero que debe hacer el propietario y usuario de la tarjeta de crédito, es presentarse ante el banco que la emite para cuestionar el resumen de cuenta que recibió. Esa acción debe hacerse dentro de los 30 días de haber recibido la documentación. Una vez pasado ese tiempo el reclamo perderá validez, salvo que las operaciones hayan sido acreditadas en cuotas.
En ese caso, las gerencias de atención al usuario de los bancos están obligadas a recepcionar la queja del cliente. Esas unidades de atención se crearon a fines del año pasado, luego de que el Banco Central obligó a los bancos a que cuenten con ese espacio dedicado a los clientes.
Luego de que el usuario se presenta ante el banco, comienza un trámite interno entre el banco y la tarjeta. La firma emisora deberá verificar con el comercio los cupones de la compra, los cuales deberían haber sido firmados por el cliente. Para evitar abusos desde la Defensoría recordaron a los usuarios y consumidores, tomarse el tiempo y trabajo de verificar en su resumen de cuenta los gastos y compras que le están cobrando. Ya que en ellos reside el principal caudal de reclamos.
Una vez iniciado el trámite y en caso de que el banco no le responda al damnificado, este cuenta con la posibilidad de asistir a la Defensoría, la cual se presentará ante la empresa para exigirle que responda en un lapso no mayor a los 20 días. En caso de no lograr una respuesta, la Defensoría se dirigirá al Banco Central, el cual lo intimará para solucionar todo rápidamente.
Otro de los problemas que se registran con las tarjetas de crédito son los relacionados con la venta telefónica. “¿Usted tiene la tarjeta equis? ¿Se llama Pérez?”. Esos son algunos de los interrogantes que realizan los vendedores telefónicos. Puede darse el caso en que la persona rechace la adquisición del servicio que le están ofreciendo, pero desde el momento en que el vendedor se contactó y chequeó los datos, la operación se da por confirmada. “Estamos detectando un gran número de reclamos por parte de los usuarios ante una reconocida empresa de seguros que está facturando sin el consentimiento de los usuarios”, detallaron desde la Defensoría.
Ante la cantidad de reclamos que presentaron los usuarios, ya que se les está vendiendo algo que no compraron, el organismo realizará en los próximos días una denuncia ante la Superintendencia de Seguros de la Nación. “Eso es lo que estamos viendo, que la gente que atiende el teléfono y dice «sí». Tienen que responder que «no», porque la conversación en muchos casos es grabada y la gente por lo general responde de forma afirmativa”, detalló la doctora Liliana Campomanes, encargada del área de Defensa del Consumidor, de la Defensoría del Pueblo.
Las empresas que realizan este tipo de prácticas apuntan a un público vulnerable, en su mayoría el más perjudicado es el conformado por los adultos mayores. En la última semana, la entidad se hizo eco del reclamo que presentó una mujer, cuyo esposo sufre Alzheimer, este contestó el teléfono y contrató la compra de un producto que nunca llegó. Campomanes calificó este tipo de casos como un “sangrado mensual” que se trata de evitar y cortar inmediatamente.
El 60% de las ventas se realiza con tarjeta
La tarjeta de crédito se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales medio de pago elegidos por los consumidores, pero en algunos casos el plástico puede generar muchos dolores de cabeza. Uno de los principales problemas que se registran en la actualidad, está relacionado con la facturación errónea tanto de bienes como de servicios. Así lo aseguraron desde la Defensoría del Pueblo en diálogo con Diario UNO.
Desde el organismo aseguraron que la mayor cantidad de protestas por parte de los consumidores están relacionadas a los reclamos sobre compras que no han realizado, tanto dentro del país como en el extranjero. En este último caso la facturación se realiza en dólares.
Lo primero que debe hacer el propietario y usuario de la tarjeta de crédito, es presentarse ante el banco que la emite para cuestionar el resumen de cuenta que recibió. Esa acción debe hacerse dentro de los 30 días de haber recibido la documentación. Una vez pasado ese tiempo el reclamo perderá validez, salvo que las operaciones hayan sido acreditadas en cuotas.
En ese caso, las gerencias de atención al usuario de los bancos están obligadas a recepcionar la queja del cliente. Esas unidades de atención se crearon a fines del año pasado, luego de que el Banco Central obligó a los bancos a que cuenten con ese espacio dedicado a los clientes.
Luego de que el usuario se presenta ante el banco, comienza un trámite interno entre el banco y la tarjeta. La firma emisora deberá verificar con el comercio los cupones de la compra, los cuales deberían haber sido firmados por el cliente. Para evitar abusos desde la Defensoría recordaron a los usuarios y consumidores, tomarse el tiempo y trabajo de verificar en su resumen de cuenta los gastos y compras que le están cobrando. Ya que en ellos reside el principal caudal de reclamos.
Una vez iniciado el trámite y en caso de que el banco no le responda al damnificado, este cuenta con la posibilidad de asistir a la Defensoría, la cual se presentará ante la empresa para exigirle que responda en un lapso no mayor a los 20 días. En caso de no lograr una respuesta, la Defensoría se dirigirá al Banco Central, el cual lo intimará para solucionar todo rápidamente.
Otro de los problemas que se registran con las tarjetas de crédito son los relacionados con la venta telefónica. “¿Usted tiene la tarjeta equis? ¿Se llama Pérez?”. Esos son algunos de los interrogantes que realizan los vendedores telefónicos. Puede darse el caso en que la persona rechace la adquisición del servicio que le están ofreciendo, pero desde el momento en que el vendedor se contactó y chequeó los datos, la operación se da por confirmada. “Estamos detectando un gran número de reclamos por parte de los usuarios ante una reconocida empresa de seguros que está facturando sin el consentimiento de los usuarios”, detallaron desde la Defensoría.
Ante la cantidad de reclamos que presentaron los usuarios, ya que se les está vendiendo algo que no compraron, el organismo realizará en los próximos días una denuncia ante la Superintendencia de Seguros de la Nación. “Eso es lo que estamos viendo, que la gente que atiende el teléfono y dice «sí». Tienen que responder que «no», porque la conversación en muchos casos es grabada y la gente por lo general responde de forma afirmativa”, detalló la doctora Liliana Campomanes, encargada del área de Defensa del Consumidor, de la Defensoría del Pueblo.
Las empresas que realizan este tipo de prácticas apuntan a un público vulnerable, en su mayoría el más perjudicado es el conformado por los adultos mayores. En la última semana, la entidad se hizo eco del reclamo que presentó una mujer, cuyo esposo sufre Alzheimer, este contestó el teléfono y contrató la compra de un producto que nunca llegó. Campomanes calificó este tipo de casos como un “sangrado mensual” que se trata de evitar y cortar inmediatamente.
















